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8/21/2020

Flotan hasta 200 millones de toneladas de microplástico en el Océano Atlántico

 

Una nueva y preocupante investigación publicada en la revista 'Nature Communications', apunta que el océano Atlántico podría contener unos 200 millones de toneladas de plástico. Una gran sorpresa que genera mucha preocupación ya que los investigadores calculaban que habría aproximadamente 17 millones de toneladas de plástico en ese océano.

En los últimos años ha mejorado mucho la concienciación contra el uso de plásticos. Sin embargo, queda muchísimo por hacer

El plástico invade los mares de todo el mundo y causa numerosos peligros para todas las especies que vivimos en la Tierra.

El plástico, un problema más grande de lo que creíamos

Según los científicos del Centro Nacional de Oceanografía (NOC), con Katsiaryna Pabortsava a la cabeza, la masa de microplásticos  "invisibles" que se encuentran en las aguas superiores del océano Atlántico es de entre 12 y 21 millones de toneladas, llegando a los 200 millones de toneladas de basura plástica en total en todo el océano que baña el Europa, África y América.

Esta masa de plástico en las aguas superiores del océano Atlántico supone al menos 10 veces más de plástico de lo que se pensaba anteriormente. Durante los últimos 65 años, en el Atlántico han entrado 17 millones de toneladas de plástico. Esto sugiere que se ha subestimado sustancialmente la cantidad de plástico  que llega a ese oceano.

"Anteriormente, no podíamos equilibrar la masa de plástico flotante que observamos con la masa que creíamos que había entrado en el océano desde 1950. Esto se debe a que estudios anteriores no habían medido las concentraciones de partículas microplásticas 'invisibles' debajo de la superficie del océano. Nuestra investigación es la primera en haber hecho esto en todo el Atlántico, desde el Reino Unido hasta las Malvinas", explica Katsiaryna Pabortsava del Centro Nacional de Oceanografía.

El término 'microplástico' fue empleado por primera vez en 2004 en una publicación científica. Estas pequeñas partículas de menos de un milímetro, antes pasaban desapercibidas pero frente a los grandes desechos, los microplásticos se han encontrado casi en todas partes, desde glaciares en los Alpes hasta el cuerpo humano.

Los cálculos y estudios sobre los microplásticos, hace unos años solo medían la contaminación en superficie. 

Richard Lampitt, también del NOC, apunta - tal y como señala Servimedia - que si se asume que la concentración de microplásticos que se mide a unos 200 metros de profundidad es representativa de la de la masa de agua hasta el fondo marino con una profundidad media de unos 3.000 metros, entonces el Atlántico podría contener alrededor de 200 millones de toneladas de basura plástica. "Esto es mucho más de lo que se cree", añade.


"Con el fin de determinar los peligros de la contaminación plástica  para el medio ambiente y para los humanos, necesitamos buenas estimaciones de la cantidad y características de este material, cómo ingresa al océano, cómo se degrada y cómo de tóxico es en estas concentraciones. Este artículo demuestra que los científicos han tenido una comprensión totalmente inadecuada incluso del más simple de estos factores y parece que nuestras estimaciones de cuánto se vierte en el océano se han subestimado enormemente", subraya.

Pabortsava y Lampitt recolectaron muestras de agua de mar durante la expedición 26th Atlantic Meridional Transect entre septiembre y noviembre de 2016.

Acto seguido, filtraron grandes volúmenes de agua de mar a tres profundidades seleccionadas en los 200 metros superiores y detectaron e identificaron contaminantes plásticos utilizando una técnica de imagen con espectroscópicos de última generación.

Su estudio se centró en polietileno, polipropileno y poliestireno, que son los tipos de plástico comercialmente más prominentes y también más desordenados.

Extrapolaron los datos a la superficie y profundidad del océano Atlántico, obteniendo un dato absolutamente desorbitado sobre la cantidad de plástico en sus aguas.

Los residuos plásticos dañan el medio ambiente, es un hecho evidente. Cada vez existen más alternativas en muchos productos para evitar el uso del plástico en el día a dia. Sin embargo es necesario conocer la cantidad y características de los plásticos que actualmente pueblan los mares para conocer su potencial tóxico.


Como apunta Lampitt "este artículo demuestra que los científicos no conocían totalmente la magnitud del problema y que las estimaciones de la cantidad de plástico vertidas en el océano se han subestimado enormemente".

Hacen falta muchas más investigaciones para conocer qa fondo las consecuencias del uso de plásticos de manera habitual y que la población mundial tome conciencia de lo que el plástico provoca en los océanos.

Artículo científico:

High concentrations of plastic hidden beneath the surface of the Atlantic Ocean

8/19/2020

Islas Galápagos sorprende al mundo con 30 nuevas especies de invertebrados marinos


Un equipo multidisciplinario de varias organizaciones descubrió 30 nuevas especies de invertebrados en aguas profundas de las islas Galápagos, informó este lunes el Parque Nacional de ese archipiélago ecuatoriano.

Se han identificado “cuatro especies de langostas okupa, una de coral copa gigante, 10 de corales de bambú, tres de octocorales, una de estrella de mar quebradiza y once de esponjas”., destacó el parque citando un artículo aparecido en la revista Scientific Reports.

Precisó que la expedición llegó hasta los 3 mil 400 metros “utilizando los más modernos vehículos submarinos operados remotamente a bordo del Nautilus (equipado para bajar hasta los 4 mil metros)" los que exploraron por primera vez tres montañas submarinas situadas alrededor de las islas Darwin y Wolf.

ROV Hercules es lanzado para explorar el mar profundo alrededor de las Islas Galápagos. Crédito: Ocean Exploration Trust/Nautilus Live.

“Las profundidades marinas siguen siendo la última frontera de la Tierra y este estudio proporciona un vistazo a las comunidades menos conocidas de las Islas Galápagos", dijo Pelayo Salinas de León, investigador principal de la Fundación Charles Darwin y científico de conservación del proyecto de Mares Prístinos de National Geographic, que dirige este estudio.

"Este mundo, que Darwin nunca vio, representa un entorno único y prístino. Ahora es nuestra responsabilidad asegurarnos de que permanezca así para las generaciones venideras", aseguró el especialista.

El comunicado dijo que la exploración reveló una serie de comunidades submarinas, entre las profundidades de 290 y 3 mil 373 metros, incluyendo múltiples hábitats frágiles, como los jardines de esponjas de cristal, jardines de coral y colonias de coral de agua fría, que son considerados ecosistemas marinos vulnerables.

Gorgonia Marina Blanca, una especie de coral de la familia Primnoidae encontrada en los conos volcánicos poco profundos aproximadamente a 600 metros de profundidad con el submarino Hercules del crucero NA064.  Foto por:  OET/CDF.

Paulo Proaño, ministro del Ambiente, aseguró que este hallazgo confirma que Galápagos "es un laboratorio viviente con procesos biológicos y ecológicos en curso y aún por explorar, que lo convierten en un sitio excepcional que amerita todos nuestros esfuerzos para ser conservado”.

Desde 1979 Galápagos fue designado por la Organización de las Naciones Unidas como Patrimonio Natural de la Humanidad, atendiendo a sus especies únicas en el mundo animales y vegetales, terrestres y marinas, en las que se inspiró el científico inglés Charles Darwin para elaborar su teoría de la evolución de las especies.

Envolturas de huevos de una raya de aguas profundas sobre una almohada de basalto rígido a solo metros de distancia de una fumarola negra. Foto por: OET/CDF.

El comunicado aseguró que para la exploración de las profundidades marinas se utilizaron dos vehículos teledirigidos: Argus y Hércules, además de sistemas de cartografía del fondo marino, mediante los cuales se recogieron muestras biológicas utilizando el brazo manipulador. Los organismos individuales fueron separados, fotografiados y almacenados.

Detalló que al final del crucero, los especímenes se enviaron a renombrados expertos en aguas profundas para su análisis e identificación.

Comunidades biológicas encontradas en las profundidades durante una de las expediciones. Foto por: OET/CDF.

Añadió que el estudio tuvo el apoyo de la Fundación Charles Darwin, en colaboración con el Parque Nacional Galápagos y el Ocean Exploration Trust, con apoyo de la Oficina de Exploración e Investigación de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) para financiar el Programa de Exploración, el Helmsley Charitable Trust y la Fundación Gordon y Betty Moore.

Las islas Galápagos, territorio insular de Ecuador, se encuentran en medio del océano Pacífico a mil kilómetros de las costas de este país.


Artículo científico:

8/18/2020

Más de la mitad de los océanos, afectados por el cambio climático


Más del 50% de los océanos del mundo ya podrían estarse viendo afectados por el cambio climático, y esta cifra aumentará hasta el 80% en las próximas décadas, según ha demostrado un nuevo estudio que publica la revista 'Nature Climate Change'.

Los científicos utilizaron modelos climáticos y observaciones en áreas más profundas del océano en todo el mundo para calcular por primera vez el punto en el que los cambios en las temperaturas y los niveles de sal, buenos indicadores del impacto del cambio climático inducido por el hombre, superarían las variaciones naturales.

El estudio estima que entre el 20 y el 55% de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico ahora tienen temperaturas y niveles de sal notablemente diferentes, mientras que esto aumentará al 40-60% a mediados de siglo, y a 55-80% para 2080.

También encontró que los océanos del hemisferio sur se están viendo afectados más rápidamente por el cambio climático que el hemisferio norte, y los cambios se han detectado allí desde la década de 1980.

El profesor Eric Guilyardi, de la Universidad de Reading, en Reino Unido, y del Laboratorio de Oceanografía y Clima (LOCEAN-IPSL), en Francia, destaca: "Hemos estado detectando cambios en la temperatura del océano en la superficie debido al cambio climático durante varias décadas, pero cambios en vastas áreas del océano, particularmente las partes más profundas, son mucho más difíciles de detectar".

Yona Silvy, estudiante de doctorado en el LOCEAN-IPSL y la Universidad de La Sorbona y autora principal del estudio, explica que estaban interesados en saber "si los niveles de temperatura y sal eran lo suficientemente grandes como para superar la variabilidad natural en estas áreas más profundas, es decir, si habían subido o caído más alto de lo que nunca lo harían durante los picos y valles normales, lo que afecta la circulación oceánica global, el aumento del nivel del mar y representa una amenaza para las sociedades humanas y los ecosistemas".

Estudios anteriores han medido el impacto del cambio climático en el océano al observar las temperaturas de la superficie, las precipitaciones y el aumento del nivel del mar, pero pocos han analizado los efectos regionales en las profundidades del océano para obtener una imagen más completa.

Los efectos del cambio climático son más difíciles de detectar en las partes más profundas y aisladas del océano, donde el calor y la sal se propagan a un ritmo más lento debido a procesos de mezcla más débiles. También es difícil en áreas que se observan mal o donde la variabilidad natural es alta.

Yona Silvy y sus colegas utilizaron simulaciones de modelos con y sin el impacto de la actividad humana y un análisis que combina la temperatura y la sal del océano para detectar cambios significativos y su fecha de detección probable, también conocida como "hora de emergencia".

Sin embargo, estas son regiones que conservarán la memoria de estos cambios durante décadas o siglos. Se calculó que los cambios detectables por encima de la variabilidad natural se observarían en los océanos del hemisferio norte entre 2010-2030, lo que significa que es probable que ya se hayan producido aumentos o disminuciones en la temperatura y los niveles de sal.

Los cambios más rápidos y tempranos observados en el hemisferio sur enfatizan la importancia del Océano Austral para el almacenamiento global de calor y carbono, ya que las aguas superficiales se abren paso hacia el océano más profundo con más facilidad allí.

Sin embargo, esta parte del mundo también está particularmente mal observada y muestreada, lo que significa que es probable que los cambios no se detecten durante más tiempo.

Los científicos argumentan que se necesita una mejor observación de los océanos y una mayor inversión en modelos oceánicos para monitorear el alcance del impacto del cambio climático en los océanos del mundo y predecir con mayor precisión el efecto más amplio que esto podría tener en el planeta.

Artículo científico:

Human-induced changes to the global ocean water masses and their time of emergence