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miércoles, 30 de enero de 2013

Vídeo revela técnica de los pingüinos para devorar el krill.



El pingüino adelaida (Pygoscelis adeliae) Wikipedia


Investigadores japoneses sostienen que los pingüinos Adelie de la Antártida (Pygoscelis adeliae) son grandes cazadores y muy eficientes, porque capturan a sus presas por sorpresa. "Se podría decir que los pingüinos tienen un modo sigiloso increíble", señala Yuuki Watanabe, un investigador en el Instituto Nacional Japonés de Investigación Polar. "Son excelentes para acercarse sigilosamente a la presa y capturarla sin que ésta se dé cuenta." Esta semana, Watanabe mostró imágenes obtenidas en diciembre de 2010, en las que se ve a un pingüino cazando peces y krill. La película fue filmada con pequeñas cámaras -"cámaras de pingüinos"- atadas a las espaldas de los 15 pingüinos, que se conectan automáticamente cuando un pingüino entra en el agua y entonces graban durante 90 minutos, según la agencia Reuters. Si bien la alimentación es la actividad más básica de los animales, los detalles del comportamiento referido a su alimentación, en especial en animales marinos como los pingüinos, sigue siendo en gran medida un misterio, informó la BBC. "El krill mueve su cuerpo alrededor, hace evidentes intentos de nadar a toda velocidad para escapar", detalla Watanabe. "Esto no hace la más mínima diferencia para los pingüinos. Ellos engullen los krill que están tratando de escapar y se los tragan enteros." Los datos regidos ofrecen una mirada de los patrones alimentarios de estos pingüinos y proporcionan a los investigadores una manera de estudiar los hábitos de otros pingüinos. Los resultados fueron publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (Actas de la Academia Nacional de Ciencias). 
Además de las cámaras, el equipo de investigadores utilizó dos acelerómetros atados a cada pájaro, que medían los movimientos de sus cabezas y  cuerpos para calcular qué tan rápido se comían los pescados y el krill. "En realidad, nosotros no sabíamos si los pingüinos capturaban los krill uno por uno. Yo pensaba que quizás acababan en sus estómagos cuando iban detrás de algunas otras presas", dijo Watanabe. "Cuando vimos las imágenes, resultó que los pingüinos estaban haciendo precisamente eso: comían estas diminutas criaturas una detrás de la otra", continuó. El grupo también descubrió que en lugar de nadar según patrones aleatorios, los pingüinos se mantenían haciendo equilibrio sobre el borde del hielo hasta que una nube espesa de peces o krill se acercaba, y sólo entonces se zambullían al agua para cazar. Según las imágenes, la tasa de matanza de krill fue rápida y eficiente: permitió a los pingüinos consumir un promedio de dos ejemplares de krill por segundo cuando estos animales eran atacados mientras se desplazaban en densos grupos, un ritmo mucho más rápido de lo normal en condiciones de caza. "No se observó ningún intento fallido de captura de una presa en ninguna de las aves", escribió el equipo. El plan de Watanabe ahora es repetir el experimento con tiburones.
Fuente: fis.com
Distribución Pygoscelis adeliae- Wikipedia. 




Oceans: Blue heart of the planet

BBC - Future - Science & Environment - Oceans: Blue heart of the planet

lunes, 28 de enero de 2013

Estudio sobre el comportamiento social de delfines publicado en Marine Mammal Science



 Una pareja de delfines surca las olas. | NOAA Imagen NOAA

Científicos coreanos presenciaron en la costa de Ulsa, en Corea del Sur, varios delfines ayudando a uno de sus compañeros agonizantes. En un estudio de observación en las costas coreanas, publicado en la revista Marine Mammal Science, el grupo de investigadores del Instituto de Investigación Cetácea de Ulsa encontró un grupo de 10 delfines que nadaba muy despacio.
Uno de ellos chapoteaba y se contorneaba, incapaz de mantenerse a flote. Los científicos observaron que tenía las aletas dorsales dañadas y el abdomen herido. Cinco de los delfines que le acompañaban se acercaron a ayudarle. Unieron sus cuerpos horizontalmente para formar una balsa que mantuviera a su compañero en la superficie. Uno de ellos, incluso, dio la vuelta a su cuerpo para poder mantener la cabeza del delfín herido en la superficie.

El esfuerzo fue en vano. Unos minutos después el delfín herido murió. Sin embargo, los demás delfines intentaron reavivarle. Lo tocaron, frotaron, nadaron bajo él e incluso crearon burbujas junto a su cuerpo. A pesar del rigor mortis, y de haber perdido la respiración, mantuvieron este comportamiento durante un buen rato, según los científicos.
Este tipo de actitud altruista ha sido vista en más de una ocasión en cetáceos. Pero la mayoría de las veces entre una madre y su cría. Se ha observado a delfines cargar a sus crías en la espalda para mantenerlas en la superfice, y en algunas ocasiones incluso estimularlas con mordiscos para mantenerlas con vida.

 Enlace al estudio científico:http://www.marinemammalscience.org/


martes, 22 de enero de 2013

Expedición científica estudiará a la ballena azul en el Antártico


Científicos de Australia, Chile, Estados Unidos, Reino Unido y Nueva Zelanda iniciarán hoy una travesía por las aguas antárticas para elaborar un estudio sobre la ballena azul, el animal más grande del mundo. El ministro australiano del Ambiente, Tony Burke, dijo que el primer viaje del Proyecto Ballena Azul Antártica servirá para hacer un censo de estos cetáceos y analizar su comportamiento y desplazamientos en aguas que rodean al continente blanco. La ballena azul (Balaenoptera musculus) es el animal de mayor tamaño que ha habitado el planeta y puede llegar a medir más de 30 metros de largo y a pesar 180 toneladas. "Solo su lengua es más pesada que un elefante y su corazón es del tamaño de un coche pequeño" y "hasta el dinosaurio más grande era más pequeño que la ballena azul", señaló Burke en un comunicado. Los 18 científicos, que partirán de la ciudad de Hobart, en la isla de Tasmania, se centrarán en la zona oeste del Mar Ross en sus investigaciones que realizarán con aparatos sonar, según la agencia local AAP. La Comisión Ballenera Internacional calculó que en el año 2000 la población de ballenas azules en el Hemisferio Sur era de entre 400 y 1.400 ejemplares. Hace medio siglo estos mamíferos antárticos estuvieron a punto de desaparecer cuando un tercio de la población de un millón de ballenas azules perecieron durante la era industrial ballenera, según el portal de este proyecto internacional de cooperación científica que durará tres años.  EFE