Colabora con SOS OCEANOS

¿Cómo puedes ayudar a SOS OCEANOS?
Hazte socio de la organización SOS OCEANOS o realiza una donación, de esta forma nos estás ayudando a seguir defendiendo y protegiendo los Mares y Océanos.
Puedes ponerte en contacto en info@sos-oceanos.org

Organización sin ánimo de lucro SOS OCEANOS número registro nacional 533963, NIF G76050137.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Tortugas atrapadas por las artes de pesca en el Mediterráneo


Caretta caretta

Cuando una tortuga marina es capturada accidentalmente por un palangrero, los pescadores intentan cortar el hilo de pescar —sin subir el animal a bordo— para devolver la tortuga al mar. Sin embargo, cerca del 40% de las tortugas liberadas muere meses después por las secuelas de esta pesca accidental, según alerta un estudio publicado en la revistaMarine Ecology Progress Series  (MEPS). Firman el trabajo los expertos Lluís Cardona e Irene Álvarez de Quevedo, del Departamento de Biología Animal y del Instituto de Investigación de Biodiversidad de la UB (IRBio),  así como Manu San Félix (Centro Vellmarí Formentera).

  Se trata del primer estudio científico basado en un seguimiento con emisores para telemetría vía satélite de un grupo de tortugas bobas liberadas al mar tras ser capturadas por barcos palangreros en el litoral español.   

  
El Mediterráneo, un túnel sin salida 

  La tortuga boba (Caretta caretta) es la tortuga marina más abundante en la cuenca mediterránea, y una de las más amenazadas en todo el mundo. De perfil nómada, hace largas migraciones y vuelve a las playas donde nació para la puesta de huevos. Las principales playas de anidación se encuentran en las costas de Norteamérica, Brasil, Japón, Omán, Australia, Cabo Verde y el Mediterráneo oriental (en especial, Grecia, Turquía, Chipre y Libia). En las aguas españolas, en concreto, hay tortugas procedentes tanto del Atlántico como del Mediterráneo oriental. 
 Cerca de 10.000 tortugas son capturadas cada año por la flota palangrera española del Mediterráneo. Más del 95%, sin embargo, están todavía vivas cuando se recogen los palangres. En busca de alimento, las tortugas muerden los cebos y se enganchan a los centenares de anzuelos de las artes de pesca de la flota. Cuando una tortuga queda enganchada al cebo, los pescadores cortan el hilo de pesca para soltarla en mar abierto. El quelonio vuelve al medio marino con un anzuelo clavado en el cuerpo —en la boca o el aparato digestivo— que lleva enganchado un trozo de hilo de pescar.  No es el anzuelo, sino el hilo de pescar  El 40% de las tortugas liberadas por los pescadores muere durante los tres meses posteriores. El problema no es el anzuelo, sino el hilo de pesca que está enganchado a él. Como alerta el profesor Lluís Cardona, miembro del Grupo de Investigación de Grandes Vertebrados Marinos de la UB, «la tortuga se traga el hilo, que circula por el tubo digestivo hasta que el extremo sale por la cloaca: el hilo tenso puede ulcerar los órganos internos, y es esto lo que causa la muerte de los animales».  «En el caso de las capturas accidentales —añade el experto—, lo que habría que hacer es subir a bordo las tortugas enganchadas al palangre con la ayuda de un salabre, y cortar el hilo de pesca justo a raíz del anzuelo: la mortalidad por lesiones se reduciría a la mitad y el impacto poblacional sería aceptable».

Un Mediterráneo más peligroso para las tortugas atlánticas

  La pesca con palangre de superficie en el Mediterráneo afecta sobre todo a las tortugas originarias del continente americano, a más de 7.000 kilómetros de distancia. «Debido a la circulación oceánica —explica Cardona— las poblaciones atlánticas quedan atrapadas en el Mediterráneo durante muchos años. Por lo tanto, se exponen más al riesgo de la captura accidental por los pesqueros. Muy pocas de las tortugas americanas que entran en el Mediterránea pueden salir».  «Paradójicamente —continúa— el problema es menor en las tortugas de origen mediterráneo, que pronto abandonan mar abierto para asentarse en la plataforma continental, donde son menos vulnerables a la pesca del palangre. La pesca de arrastre, en cambio, las afectaría más». 


¿Cómo evitar las capturas accidentales? 

Entre un 10 y un 20% de tortugas mueren cada año por la destrucción de nidos, la pesca accidental, las colisiones con embarcaciones, etc. Calar a más profundidad, no emplear cefalópodos como cebo y modificar el diseño de los anzuelos son cambios operativos para evitar las capturas accidentales con palangre de superficie. «Como es una especie de vida larga —apunta Irene Álvarez de Quevedo—, una mínima diferencia en las tasas de mortalidad tendría un impacto muy significativo en las poblaciones».  Como afirma Lluís Cardona, «las soluciones existen: solo hay que aplicarlas, y esto tiene un coste económico». En este sentido, el experto refiere la utilidad del observador que garantiza la sostenibilidad de la explotación pesquera, figura cada vez más frecuente en flotas de todo el mundo. Y concluye: «Si queremos que la pesca de palangre de superficie sea efectiva y más sostenible, habrá que ir introduciendo una serie de cambios con un coste añadido». Este nuevo estudio ha sido elaborado con el apoyo de la Fundación La Caixa y el anterior Ministerio de Ciencia e Innovación.  

Fuente: ub.edu Universidad de Barcelona

Artículo científico: Mortality rates in by-caught loggerhead turtle Caretta caretta in the Mediterranean Sea and implications for the Atlantic populations

Nota:


Para reducir la mortalidad, se pueden implementar en las redes dispositivos excluidores de tortugas marinas , proporcionando una vía de escape para las tortugas. Estos dispositivos aplicables a les artes de arrastre se desarrollan y se utilizan actualmente en diferentes partes del mundo con el objetivo de reducir la mortalidad de tortugas marinas. Los más extendidos son los llamados Dispositivos Excluidores de Tortugas, más conocidos como TED (siglas en inglés de Turtle Excluder Devices).

Más sobre  Caretta caretta

Enlace de interés Dispositivos excluidores de tortugas marinas

Una tortuga boba que escapa de una red de pesca a través de un dispositivo excluidor de tortugas.DET.
File:Loggerhead ted-noaa.jpg
.
Ejemplo de un dispositivo excluidor de tortugas comercial.
File:Turtle excluder device.jpg

Imágenes Wikimedia Commons

Vídeo: Caretta Caretta

jueves, 21 de noviembre de 2013

La expansión humana acorrala al águila pescadora de Canarias




















Imagen: Wikimedia commons. NASA

El águila pescadora, un ave en peligro de extinción, tiene escasa población reproductora en Canarias.


Investigadores del Grupo de Ornitología e Historia Natural de las Islas Canarias (GOHNIC) han estudiado qué áreas seleccionan para anidar las águilas pescadoras no migratorias (Pandion haliaetus)de estas islas en la actualidad y cuáles utilizaban en el pasado, para evaluar tanto su densidad como la selección de su hábitat. “Según nuestros modelos de predicción, Canarias tiene grandes áreas disponibles de hábitats adecuados para estas águilas, pero no las están ocupando.
Los resultados del estudio indican que las actividades humanas podrían estar limitando el asentamiento y dispersión de nuevas parejas”, apunta a SINC Beneharo Rodríguez, coautor del estudio que publica la revistaIBIS e investigador del GOHNIC. Al comparar los lugares donde anidan con mayor frecuencia y una selección al azar de zonas donde podrían potencialmente criar, se encontraron que la mayoría de los nidos están en altos acantilados orientados al suroeste. Estos lugares se caracterizan por tener una menor presión humana y por estar cerca de las colonias de gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) y las zonas de cría del halcón de Berbería (Falco pelegrinoides). “La escasa población reproductora de águila pescadora en las islas se ha mantenido estable durante las tres últimas décadas. Sin embargo, el tamaño poblacional fue mayor a principios del siglo XX y los sitios elegidos por las aves para criar eran, por lo general, más accesibles”, apunta el científico.
Por otra parte, los investigadores también han detectado cambios en algunas características del hábitat de cría. “De los 68 nidos detectados en todo el archipiélago, 29 estuvieron ocupados en al menos una ocasión entre 2000 y 2008 y los restantes permanecieron vacíos durante todo ese mismo periodo”, argumenta Rodríguez. La densidad de nidos en el litoral canario fue 0,53 nidos/km de costa, aunque este valor aumentó hasta 3,38 nidos/km cuando el tramo de costa estaba dominado por acantilados de más de 50 m de altura. Modelos matemáticos para evaluar zonas de anidamiento Al cotejar los nidos que ocupaban en el pasado con los más recientes se advirtió que estos últimos están en sitios más altos, cerca de aguas más profundas, lejos de pistas y construidos con menos frecuencia en cavidades. “Esta asociación podría estar justificada por varias razones, entre otras, el beneficio que supone para el águila la advertencia suministrada por el comportamiento agresivo de las dos especies que cohabitan con ellas en los acantilados, ante un depredador potencial de sus huevos y pollos”, asegura el científico. En este sentido, varias parejas de águilas pescadoras canarias han construido nuevos nidos dentro de colonias de gaviotas patiamarillas, aun cuando había disponibilidad de lugares adecuados para la cría y exentos de estas aves en las proximidades.
Los modelos matemáticos permitieron además predecir la idoneidad del hábitat en todo el archipiélago canario. Se observó que existe gran cantidad de tramos costeros adecuados para la reproducción de esta especie. “La baja densidad actual y el aparente estancamiento de la población durante las últimas décadas parecen indicar que factores como las molestias humanas están jugando un importante papel restrictivo en la dispersión y el establecimiento de nuevas parejas de águilas, en lugares donde hace ya muchos años que no nidifican”, concluyen. La vigilancia de los nidos y sus inmediaciones es, junto con el monitoreo continuo de cada pareja, prioritario para garantizar la conservación de esta rapaz en Canarias.

Fuente: La expansión humana acorrala al águila pescadora de Canarias

Artículo científico: Conservation implications of past and present nesting habitat selection of the endangered Osprey Pandion haliaetus population of the Canary Islands

Enlace interesante: El Grupo de Ornitología e Historia Natural de las islas Canarias (GOHNIC)

Referencia bibliográfica: Rodríguez, B., A. Rodríguez, M. Siverio & F. Siverio. “Conservation implications of past and present nesting habitat selection of the endangered Osprey Pandion haliaetus population of the Canary Islands”. Ibis 155: 891-897, 2013.Localización: Canarias


Nota:
El águila pescadora (Pandion haliaetus)  mide entre 52 y 60 centímetros de alto, con una envergadura que oscila de 152-167 cm. De partes superiores castaño oscuro, e inferiores blancas, jaspeadas de oscuro, con una máscara oscura a los lados de la cabeza. De cola larga y estrecha, y alas angulosas, es fácil de identificar. Posee unas plumas alargadas en la nuca que forman una cresta que se eriza con frecuencia.
Los ejemplares juveniles se identifican por las manchas marrón claro de su plumaje y, en general, por un tono más pálido. Los machos adultos se distinguen de las hembras por el cuerpo más delgado y las alas más estrechas. Son fáciles de distinguir al ver una pareja, pero no tanto con individuos solitarios.
Pandion haliaetus -Wikipedia

 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Los campos de esponjas aumentan la biodiversidad de la megafauna en los fondos marinos profundos


IEO: Galardón Oceanos 2013

Los campos de esponjas aumentan la biodiversidad de la megafauna en los fondos marinos profundos ©IEO


Científicos del Bedford Institute of Oceanography y eI Instituto Español de Oceanografía han analizado la influencia de los campos de esponjas marinas en la composición, diversidad y abundancia de especies en un área marina cercana a los caladeros de Flemish Cap, en ECTerranova (Canadá).

Estos ecosistemas están considerados como vulnerables y por tanto su estudio es fundamental para poder aplicar medidas de gestión que garanticen su protección frente a actividades como la pesca de fondo.

Los científicos cuantificaron la biodiversidad de la megafauna de los fondos a través de cuatro transectos (recorrido previamente definido en el que se realizan observaciones) de fotografías: tres de ellos al oeste de Flemish Cap, en un área que abarcaba un rango de profundidades desde los 444 metros hasta los 940; y un cuarto al sur del banco pesquero, a una profundidad superior a los 1.400 metros.

Durante las observaciones los científicos encontraron que la mayor parte de los fondos estaban dominados por grandes cantidades de esponjas y ofiuras (parientes de las estrellas de mar). Los campos de esponjas más someros están dominados por las familias Axinellidae y Polymastiidae mientras que los más profundos los forman esponjas de los géneros Asconema y Geodia.

El principal resultado del trabajo fue demostrar estadísticamente que las áreas con fondos dominados por esponjas tienen una mayor biodiversidad de megafauna que las zonas sin presencia de esponjas.

El trabajo se ha llevado a cabo con la información recopilada en varias campañas de investigación a bordo del buque oceanográfico español Miguel Oliver y el buque canadiense Hudson, entre 2009 y 2010 en el marco del proyecto NEREIDA. Durante estos estudios se recogieron datos con sonda multihaz y sísmica de alta resolución, se muestreó con dragas de roca y se filmó con Vehículos de Observación Remota (ROV).

El estudio lo publica la revista ICES Journal of Marine Science en su último número.

Fuente: Los campos de esponjas aumentan la biodiversidad de la megafauna en los fondos marinos profundos 

Artículo científico:

 Deep-sea sponge grounds enhance diversity and abundance of epibenthic megafauna in the Northwest Atlantic


Conociendo la vida de las esponjas marinas

martes, 19 de noviembre de 2013

Descubren un volcán activo bajo la superficie de la Antártica

Investigadores informan en la edición digital de este domingo de la revista Nature Geosciene  del descubrimiento de un nuevo volcán humeante a un kilómetro bajo el hielo de la Antártida Occidental, al que todavía no han dado nombre. 













Courtesy Doug Weins

Los científicos, que estudiaban otras cuestiones cuando lo hallaron, hablan de 
la posibilidad de que su calor aumente la tasa de pérdida de hielode una de las principales corrientes de hielo del continente. En enero de 2010, un equipo de expertos diseñó dos líneas de investigación con distintos sismógrafos en la Tierra de Marie Byrd, en la Antártida Occidental, siendo la primera vez que los expertos desplegaban diversos instrumentos en el interior del continente para poder operar durante todo el año, incluso en las partes más frías de la Antártida. 

El sismógrafo matriz usó perturbaciones creadas por terremotos distantes para obtener imágenes de hielo y roca en lo profundo de la Antártida Occidental. El objetivo, según explica Doug Wiens, profesor de Ciencias Terrestres y Planetarias en la Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos, y uno de los investigadores principales del proyecto, era esencialmente medir la capa de hielo para ayudar a reconstruir la historia climática de la Antártida. Para hacer esto con precisión, los científicos tenían que saber cómo respondería el manto terrestre a una carga de hielo y dependía de si estaba caliente o frío y líquido o viscoso, por lo que analizaron los datos sísmicos para comprobar las propiedades del manto. Así, el software automatizado de detección de eventos se puso a trabajar para identificar los datos de cualquier suceso inusual. Cuando la máquina se encontró con dos ráfagas de eventos sísmicos entre enero de 2010 y marzo de 2011, la estudiante de doctorado Amanda Lough miró detalladamente para ver qué estaba sacudiendo. Cuanto más observaron, los investigadores se mostraron más convencidos de que se trataba de un nuevo volcán que se estaba formando a un kilómetro bajo el hielo. Los eventos sísmicos detectados eran débiles y de muy baja frecuencia, lo que sugiere que no eran de origen tectónico, puesto que los temblores sísmicos de origen tectónico de baja magnitud tienen frecuencias de 10 a 20 ciclos por segundo y este temblor era de 2 a 4 ciclos por segundo.

 Para investigar más a fondo, Lough utilizó un modelo informático mundial de velocidades sísmicas, que mostró que casi la totalidad de los hechos habían ocurrido a una profundidad de entre 25 a 40 kilómetros, extraordinariamente bastante profundo para estar cerca del límite entre la corteza terrestre y el manto, llamado Moho, lo que posiblemente descarta un origen glacial y pone en duda uno tectónico. "Un evento tectónico podría tener un hipocentro en entre 10 a 15 kilómetros de profundidad, pero a los entre 25 y 40 kilómetros, es demasiada profundidad", considera Lough. Un colega sugirió que por la forma de las ondas de las sacudidas parecían terremotos 'Deep Long Period' o DPLs, que se producen en las zonas volcánicas y tienen las mismas características de frecuencia y son igual de profundos.

 Ceniza encerrada en el hielo 

 Los sismólogos contactaron con Duncan Young y Don Blankenship, de la Universidad de Texas (EEUU), que volaron aerotransportando un radar sobre la Antártida para obtener mapas topográficos de la roca madre. "En estos mapas, se puede ver que hay elevación de la topografía del manto en la misma ubicación donde se producen los eventos sísmicos", dice Lough, quien añade que las imágenes de radar también revelan una capa de ceniza enterrada bajo el hielo. Su mejor conjetura fue que provenía de Monte Waesche, un volcán existente cerca del Monte Sidley, pero los científicos no saben cuándo estuvo activo y la capa de ceniza establece la edad de la erupción en hace 8.000 años. 
    Courtesy Nasa

"La mayoría de las montañas en la Antártida no son de origen volcánico, pero la mayor parte de esta zona lo son", señala Wiens, añadiendo que es probable que haya un punto caliente en el manto que produce magma muy por debajo de la superficie. "No hay una seguridad total de qué causa DPL -subraya Lough-. Creo que varía según el complejo volcánico, pero la mayoría de la gente piensa que es el movimiento de magma y otros fluidos lo que conduce a las vibraciones inducidas por la presión en las grietas dentro de los sistemas volcánicos e hidrotermales". Según Lough, como el radar muestra una montaña bajo el hielo, es posible que haya habido una erupción en el pasado.

 Los investigadores calculan que se necesitaría una gran erupción, una que libere un millar de veces más energía que una erupción típica,para romper el hielo sobre el volcán. Una erupción subglacial y el flujo de calor del que va acompañada fundirán una gran cantidad de hielo. "El volcán creará millones de galones de agua bajo el hielo", dice Wiens. Este agua se precipitará bajo el hielo hacia el mar y alimentará la cuenca hidrológica de la corriente de hielo MacAyeal, una de las varias corrientes principales que drenan hielo de la Tierra de Marie Byrd en la plataforma de hielo de Ross. Por la lubricación de la roca madre, permitirá acelerar el flujo del hielo suprayacente, tal vez aumentado la tasa de pérdida de masa de hielo en la Antártida Occidental. "No esperábamos encontrar nada como esto", reconoce Wiens.

Artículo científico:

Seismic detection of an active subglacial magmatic complex in Marie Byrd Land, Antarctica




sábado, 16 de noviembre de 2013

LOVING WASTE-

Queremos compartir con vosotros un enlace a un corto  "LOVING WASTE" , que nos ha llegado a través de email, para su máxima difusión. Sí os gusta por favor compartir, gracias.

Este corto concursa a nivel internacional a través de una organización internacional "The Lighthouse Foundation Prize for the Seas and Oceans."   promovida por "tv enmvironental de USA".

"Loving vaste" resultó finalista entre casi 600 Proyectos de todo el mundo. Catorce finalistas compiten  en siete categorías diferentes; todas ellas relacionadas con medio ambiente.

Este corto está relacionado con el mar. El premio es menor en su cuantía, lo realmente importante es el reconocimiento que se dará a los finalistas en una cumbre medioambiental que se celebra a finales de Diciempre en Londres. Donde se publicarán los CV de los finalistas y se les dará un diploma por su labor en favor de la protección del medio ambiente.
Cada visionado del corto cuenta como un voto.
Debéis pinchar en el enlace para verlo en youtube, pues si se visiona a través del blog no cuenta. 

Este es el enlace: http://m.youtube.com/watch?feature=youtube_gdata_player&v=c_FZGUfOuBo&desktop_uri=%2Fwatch%3Fv%3Dc_FZGUfOuBo%26feature%3Dyoutube_gdata_player

miércoles, 6 de noviembre de 2013

ESTUDIAN CORALES DE AGUA FRÍA BAJO EL MAR PATAGÓNICO DE CHILE


Con apoyo de National Geographic, la investigadora Rhian Waller estuvo un mes en el fiordo Comau, en Chile, estudiando una de las especies únicas y milenarias del planeta. El fiordo Comau, en la Región de Los Lagos, es un lugar único en el mundo. En sus frías aguas, que llegan a los 8 °C, habita un tipo de coral poco estudiado y que se encuentra entre las especies más antiguas del planeta. Pueden vivir cientos o miles de años. Un fiordo es una angosta entrada de mar formada por la inundación de un valle excavado o parcialmente tallado por acción de glaciares. “Hay enormes plataformas de corales de agua fría en la Patagonia, muchas más que en cualquier otra parte del planeta. Esta área es verdaderamente única en el mundo”, dice Rhian Waller, doctora en Ciencias del Mar de la U. de Maine, en EE.UU. Waller, quien ha participado en más de 40 cruceros científicos internacionales, publicado más de 30 estudios científicos y dedicado casi una década a investigar los corales del mundo, acaba de pasar un mes estudiando los corales en la Patagonia chilena, en una expedición financiada por National Geographic y apoyada por la Fundación Huinay. La investigadora se ha centrado en la búsqueda del coral de piedra (desmophyllum dianthus), una especie que si bien no es exclusiva de Chile, sólo en los fiordos Comau y Reñihue es posible encontrarlos en abundancia y a nivel superficial. “Este coral es usualmente una especie de aguas profundas, a más de 1.000 metros de profundidad. Pero los fiordos chilenos son únicos, aquí puedes hallar esta especie a nivel superficial, a sólo 20 metros, por lo que puedo bucear para estudiarlos”, comenta la investigadora. IMG_3600-600x450 El coral de piedra es una especie solitaria, que no construye arrecifes y que -como el resto de los corales de agua fría- depende de la captura de plancton para alimentarse. Eso los diferencia de los corales tropicales, que tienen un alga fotosintética al interior de sus tejidos, “por lo que necesitan luz solar y condiciones cálidas para sobrevivir”. Sin esta alga los corales pueden vivir casi en cualquier lugar: en el océano profundo (bajo 6.000m), en regiones polares y en fiordos de aguas frías. Los corales forman hábitat al fondo del océano, creando hogares para muchos otros animales, donde pueden descansar, comer y reproducirse. Además, son parte importante del ciclo de vida de especies comerciales de peces y cangrejos. “Son una parte irreemplazable del ecosistema”. “Estos corales de agua fría ya viven al extremo y en condiciones más ácidas que los corales regulares, entonces cualquier cambio a través del calentamiento o acidificación podría llevarlos al extremo de lo que ellos son capaces de resistir”, indica la experta. Por eso, el fin de su expedición es observar la reproducción y desarrollo del coral -que está clasificado como “casi amenazado”- para saber cómo enfrentar su recuperación si sufre más daños por el cambio climático u otras razones antropogénicas (como la extracción para artesanías). De hecho, su próximo paso es saber cómo las larvas de corales de agua fría son afectadas por el cambio climático, lo que entregará información vital sobre el futuro de esta frágil especie.

Fuente | www.latercera.com

Ártico, las temperaturas más altas en 44.000 años

El primer estudio de su tipo demuestra que el Polo Norte alcanzó su máxima temperatura en miles de años. Muchos estudios han demostrado el aumento de temperatura en el Ártico y el subsecuente derretimiento de las capas de hielo, pero ¿cómo se compara con el pasado y qué tan grave es? Una nueva investigación muestra que, el último siglo, las temperaturas medias de verano en el Ártico canadiense son las más altas de los últimos 44.000 años y tal vez desde hace 120.000 años. “La pieza clave es hasta qué punto el calentamiento del Ártico canadiense no tiene precedentes”, dijo Gifford Miller, investigador de la Universidad de Colorado, en una declaración en la revista Geophysical Researcher Letters, en el cual el estudio de Miller y sus colegas se publicó en línea recientemente. “Lo que este estudio dice realmente, es que el calentamiento que estamos viendo está al margen de cualquier tipo de variabilidad natural conocida y se debe al aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera”, señaló. El estudio es el primero en demostrar que la corriente de calor ártico supera las temperaturas máximas del principio de la era del Holoceno, nombre que recibe el período geológico actual que comenzó hace unos 11.700 años. Durante este “pico” de la calidez ártica, la radiación solar era un nueve por ciento mayor que en la actualidad, afirma el estudio. Miller y sus colegas calibraron las temperaturas del Ártico y observaron burbujas de gas atrapadas en los núcleos de hielo (cilindros perforados en el hielo que muestran cómo las capas de nieve se establecieron en el tiempo) tomados de la región. Esto les permitió a los científicos reconstruir la temperatura del pasado y los niveles de las precipitaciones. Los análisis muestran que las plantas han quedado atrapadas en el hielo entre 4.000 y 120.000 años, lo cual da un estimado de por cuánto tiempo las temperaturas en la región no han sido tan altas. El Ártico se calienta por cerca de un siglo, pero el calentamiento más importante no comenzó sino hasta la década de 1970, dijo Miller en un comunicado. “En realidad, es a lo largo de los últimos 20 años que los signos de calentamiento de esa región han sido simplemente impresionantes”, añadió. “Toda la isla de Baffin se está derritiendo y esperamos que la totalidad de los casquetes polares desaparezcan con el tiempo, incluso si no hay calentamiento adicional”.
Fuente | Canal azul 24 www.semana.com

lunes, 14 de octubre de 2013

Ocean: Assessing the effect of climate change on upwelling ecosystems

Ocean: Assessing the effect of climate change on upwelling ecosystems
Assessing the effect of climate change on upwelling ecosystems is essential to be able to predict the future of marine resources. The zones concerned by this upwelling of cold deep water, which is very rich in nutrients, provide up to 20 % of global production of fish. ...

miércoles, 9 de octubre de 2013

El ácido sulfhídrico ‘amenaza’ las praderas de Posidonia

La acumulación de ácido sulfhídrico en el fondo marino es uno de los factores que más amenazan la supervivencia de Posidonia oceanica, una especie endémica del Mediterráneo. Así lo ha constatado un equipo con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que ha estudiado durante ocho años las praderas que forma esta planta en las Islas Baleares. Los resultados, publicados en la revista Global Change Biology, determinan que el aumento de la temperatura máxima de la superficie del mar está relacionado con un mayor estrés de la especie por sulfhídrico. Según los científicos, el aumento de la temperatura promueve la descomposición de la materia orgánica y, por tanto, la acumulación de ácido en los sedimentos en condiciones de falta de oxígeno. Simultáneamente, el aumento de la temperatura intensifica la respiración de la planta y, por tanto, su capacidad para mantener los tejidos oxigenados. El sulfhídrico puede entonces penetrar en la planta a través de las raíces y llegar a causar un estrés tóxico y, en algunos casos, la muerte. “Se sabe que la Posidonia  es muy vulnerable al ácido sulfhídrico, incluso aunque las concentraciones sean bajas. Un aporte importante de materia orgánica resultado de la contaminación humana afectará a la supervivencia de esta especie”, destaca Rosa García, investigadora del CSIC en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, mixto del CSIC y la Universidad de las Islas Baleares. Los investigadores han medido las tasas netas de crecimiento de la población en cada pradera y el isótopo estable de azufre, indicador de la acumulación del sulfhídrico, en muestras de hojas, sedimento y agua. “Con estos parámetros hemos calculado el porcentaje de azufre presente en la planta que proviene del ácido sulfhídrico acumulado en el sedimento. Además, hemos utilizado el isótopo de azufre como indicador de toxicidad en las hojas. También hemos relacionado los datos de azufre con una serie temporal de temperaturas máximas anuales del agua del mar recopiladapara las diferentes islas, la profundidad de las praderas y las tasas de crecimiento”, ha detallado García. Según el estudio, a mayor profundidad las praderas están menos expuestas al estrés por sulfhídrico. No obstante, los científicos prevén que la profundidad no será suficiente para paliar las consecuencias de las temperaturas proyectadas para finales del siglo XXI, incluso aunque se tengan en cuenta escenarios moderados de emisión de gases de efecto invernadero. “Uno de los escenarios modela el estrés por azufre en un gradiente de 40 metros de profundidad a la temperatura máxima estimada en el mar Mediterráneo para finales del siglo XXI. El modelo predice que las praderas de Posidonia estarían afectadas por el estrés por sulfhídrico hasta los 40 metros de profundidad,  exacerbando así el declive de la especie y comprometiendo su supervivencia”, agrega la investigadora del CSIC. Una especie desprotegida Desde principios del siglo XX, entre el 5% y el 20% del área cubierta por Posidonia oceanica se ha perdido debido principalmente al impacto humano. El calentamiento global ha emergido en los últimos años como una amenaza para esta especie de crecimiento extremadamente lento y con una longevidad milenaria. En Baleares, las plantas que pueblan los fondos marinos se encuentran actualmente en regresión, no sólo por el calentamiento del agua, sino también por perturbaciones locales como la contaminación o los anclajes de las embarcaciones. Estudios previos han revelado que la densidad de la especie podría disminuir un 90% a mediados de este siglo debido al calentamiento del agua superficial del mar Mediterráneo. Entre los beneficios ecosistémicos que podrían llegar a desaparecer, destaca el enterramiento de dióxido de carbono, el reciclado de nutrientes, la protección costera de la erosión y el aumento de la biodiversidad. Referencia Bibliogáfica Rosa García, Marianne Holmer, Carlos M. Duarte, Núria Marbà. Global warming enhances sulphide stress in a key seagrass species (NW Mediterranean). Global Change Biology. DOI: 10.1111/gcb.12377

viernes, 6 de septiembre de 2013

El volcán submarino Tamu cerca de Japón es el más grande del mundo

Científicos de la Universidad de Houston, en Estados Unidos, han podido confirmar por fin que el Macizo submarino Tamu, situado a 1.600 kilómetros al este de Japón, es el mayor volcán del mundo y uno de los más grandes del Sistema Solar. Tiene 310.000 kilómetros cuadrados de superficie, y su base se encuentra a 6 kilómetros de profundidad.


Macizo Tamu, volcán submarino al este de Japón. Fuente: UH.

Un profesor de la Universidad de Houston (UH), en Estados Unidos, ha dirigido a un equipo de científicos en las labores de identificación del mayor volcán de nuestro planeta, aún no documentado en la Tierra.

Con una superficie equivalente a las Islas Británicas o el estado de Nuevo México, este volcán, conocido como Tamu Massif (Macizo de Tamu), es casi tan grande como los volcanes gigantes de Marte, y se sitúa entre los más grandes del Sistema Solar.

William Sager, profesor en el Departamento de Ciencias Terrestres y Atmosféricas de la UH, comenzó estudiando el volcán hace unos 20 años en la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Texas A&M. Los hallazgos de Sager y su equipo aparecerán en la edición del 8 de septiembre de la revista Nature Geoscience, la revista multidisciplinaria mensual que refleja disciplinas dentro de las ciencias de la Tierra.




Bathymetry of Shatsky Rise showing the world’s largest volcano, Tamu Massif, at its southern end. A shadow basal contour of Mars’ Olympus Mons appears in the lower right corner of the image for comparison. Image credit: Willam Sager, University of Houston.



Situado a unos 1.000 kilómetros al este de Japón, Tamu Massif es la característica más grande de Shatsky, una cordillera submarina formada entre 130 a 145 millones años atrás por la erupción de varios volcanes submarinos. Hasta ahora, no estaba claro si Tamu Massif era un solo volcán, o un compuesto de muchos puntos de erupción. Mediante la integración de varias fuentes de evidencia, incluyendo muestras del núcleo y los datos recogidos a bordo del buque de investigación JOIDES Resolution, los autores han confirmado que la masa de basalto que constituye Tamu Massif, efectivamente, es de la erupción desde una sola fuente cerca del centro.


"Tamu Massif es el mayor volcán solitario de escudo que se haya descubierto en la Tierra", dijo Sager. "Puede haber volcanes más grandes, porque hay grandes características ígneas por ahí, como la Meseta Ontong en Java, pero no sabemos si estas características son un volcán o volcanes complejos".


Tamu Massif se destaca entre los volcanes submarinos no sólo por su tamaño, sino también por su forma. Es baja y ancha, lo que significa que los flujos de lava de la erupción deben haber viajado largas distancias en comparación con la mayoría de los volcanes de la Tierra. El fondo del mar está salpicado de miles de volcanes submarinos, o montes submarinos, la mayoría de ellos son pequeños comparados con la amplia extensión del Tamu Massif.


"No es alto, pero muy amplio, por lo que sus laderas tienen pendientes muy graduales", dijo Sager. "De hecho, si estuviéramos de pie en su flanco, tendríamos problemas para distinguir qué camino es cuesta abajo. Sabemos que se trata de un inmenso volcán solitario construido a partir de los flujos masivos de lava que emanaban desde el centro del volcán para formar una gran forma de escudo. Hasta ahora, no sabemos porque esas mesetas oceánicas son grandes rasgos ocultos bajo el mar y han encontrado un buen lugar para esconderse".


Tamu Massif tiene una superficie de unos 120.000 kilómetros cuadrados. En comparación, el Mauna Loa de Hawaii - el volcán activo más grande de la Tierra - es de aproximadamente 2.000 millas cuadradas, o aproximadamente el 2 por ciento del tamaño de Tamu Massif. Para encontrar una comparación digna, hay que mirar hacia el cielo al planeta Marte, donde se encuentra el Monte Olimpo. Ese volcán gigante, que es visible en una noche clara con un buen telescopio de aficionado, es sólo un 25 por ciento más grande en volumen que el Tamu Massif.


El estudio se basa en dos fuentes distintas, pero complementarias, de pruebas - muestras de núcleos recogidos en el Programa Integrado de Perforación Oceánica (IODP) durante la Expedición 324 (Formación Rise Shatsky) en 2009, y los datos de reflexión sísmica que se reunieron en dos expediciones distintas del R/V Marcus G. Langseth en 2010 y 2012. Las muestras de núcleos, perforados desde varios lugares en Tamu Massif, mostraron que los flujos de lava tenían hasta 75 pies de espesor, lo que caracterizan a este volcán. Los datos sísmicos de los cruceros del R/V Langseth revelaron la estructura del volcán, lo que confirma que los flujos de lava emanaban de su cumbre y fluyeron a cientos de kilómetros descendiendo en las cuencas adyacentes.


Según Sager, Tamu Massif se cree que tiene alrededor de 145 millones de años, y se hizo inactivo dentro de unos pocos millones de años después de su nacimiento. Su cima se encuentra a unos 6.500 pies bajo la superficie del océano, mientras que gran parte de su base se cree que está en aguas que tienen casi cuatro millas de profundidad.


"Su forma es diferente de cualquier otro volcán submarino que se encuentra en la Tierra, y es muy posible que nos pueda dar algunas pistas sobre cómo se pueden formar estos enormes volcanes", dijo Sager. "Una inmensa cantidad de magma vino del centro y este magma tenía que haber venido de la capa de tierra. Así que esta es una información importante para los geólogos que tratan de entender cómo funciona el interior de la Tierra".


El proyecto fue financiado por la National Science Foundation, tanto a través de subvenciones directas y por medio de su Programa Integrado de Perforación Oceánica, un programa de investigación internacional dedicada al avance del conocimiento científico de la Tierra a través de la perforación, extracción de muestras y el control de la planta submarina.


Artículo científico: 


An immense shield volcano within the Shatsky Rise oceanic plateau, northwest Pacific Ocean

 http://www.nature.com/ngeo/journal/vaop/ncurrent/full/ngeo1934.html

viernes, 23 de agosto de 2013

Descubren enormes plumas submarinas de hierro de respiraderos hidrotermales en el Atlántico Sur



[Gallery Photo]

Analyses of some of the seawater samples gathered during the CoFeMUG expedition revealed a plume of iron and manganese released to the South Atlantic Ocean along the Mid-Atlantic Ridge, where as yet undiscovered hydrothermal vents are located.  The figure plots ocean depth and sampling location, with elevated iron concentrations indicated by warm colors (red, orange, etc).  The higher iron concentrations persist for more than 1,000 km, which suggests that hydrothermal vents serve as important iron sources. (Figure by Abigail Noble, Woods Hole Oceanographic Institution)


The map shows the location of the ocean section where the plume was detected, highlighted in red. (Figure by Abigail Noble, Woods Hole Oceanographic Institution) [Gallery Photo]

Científicos han hecho un asombroso descubrimiento en las profundidades de las aguas del Océano Atlántico Sur. Han encontrado una gran columna de hierro de más de 600 millas de largo que salía de las chimeneas hidrotermales. El hallazgo no sólo pone en duda las estimaciones anteriores de la abundancia de hierro, sino también puede cuestionar los supuestos acerca de las fuentes de hierro en los mares del mundo.

Los investigadores en realidad no iban a buscar hierro en el Atlántico. En cambio, querían mapear la composición química y la vida microbiana a lo largo de una ruta entre Brasil y Namibia. Y yendo por esta ruta en barco, se tomaron muestras del agua de mar a intervalos frecuentes y múltiples profundidades. Esto les permitió recopilar información acerca de las diferentes áreas, y aprender más acerca de la composición química del océano.




A lo largo de su recorrido, los investigadores cruzaron la Cordillera del Atlántico Medio. Esta banda de montañas y valles se localizan a lo largo del fondo del Océano Atlántico, desde el Ártico hasta la Antártida. A lo largo de esta cordillera están las fuentes hidrotermales, fisuras en la corteza terrestre. Sin embargo, estos respiraderos aún no se han estudiado ampliamente pero se cree que en las dorslales de lenta expansión son menos activos que en los que se extienden rápidamente.

Después de analizar sus muestras, sin embargo, los investigadores encontraron niveles extremadamente altos de hierro y manganeso. Una vez que se mapeo de dónde procedían estas muestras, encontraron que las muestras formaba"Nunca habíamos visto algo así", dijo Mak Saito, uno de los investigadores, en un comunicado de prensa. "Estábamos en una especie de shock al ver este gran ojo de buey en el medio del Océano Atlántico Sur. No sabíamos muy bien qué hacer con él, porque iba en contra de muchas de nuestras expectativas".


Las conclusiones de hecho parecen demostrar que, a diferencia de las creencias anteriores, las dorsales de expansión lenta no son deficientes en hierro. Además, plantea interrogantes sobre el uso de helio como un indicador de flujo de hierro en los respiraderos hidrotermales. Puesto que el hierro es un elemento fundamental para la vida del océano, esto tiene enormes implicaciones para futuros estudios.n una columna distinta.


"Tenemos que entender que el hierro se encuentra en el océano y después entender con certeza el papel del hierro en el ciclo del carbono marino", dijo Saito en un comunicado de prensa.


Actualmente, los investigadores planean llevar a cabo estudios futuros que pueden revelar la forma exacta y la extensión de la pluma. Esto podría mostrar exactamente qué parte de su hierro y otros micronutrientes persisten y se elevan a la superficie, lo que podría revelar un poco más sobre el ciclo de nutrientes del océano.


Artículo científico:  Slow-spreading submarine ridges in the South Atlantic as a significant oceanic iron source


Reference: Mak A. Saito, Abigail E. Noble, Alessandro Tagliabue, Tyler J. Goepfert, Carl H. Lamborg, William J. Jenkins.Nature Geoscience, 2013; DOI: 10.1038/ngeo1893

viernes, 19 de julio de 2013

El fitoplancton usa las turbulencias para moverse

This is an amazing view of a large phytoplankton bloom currently taking place in the South Atlantic Ocean  
Una masiva floración de fitoplancton. 
Image credits: ESA

 Se ha creído durante mucho tiempo que las diminutas plantas marinas, o fitoplancton, eran vagabundos pasivos en el mar - que no podían desafiar incluso las corrientes más débiles, o viajar por su propia voluntad. En décadas recientes, la investigación ha demostrado que muchas especies de estos microorganismos unicelulares pueden nadar, y lo hacen para optimizar la exposición a la luz, evitar a los depredadores o acercarse a otros de su especie.
Ahora científicos del MIT y la Universidad de Oxford han demostrado que la motilidad del fitoplancton también ayuda a determinar su destino en la turbulencia del océano. En lugar de actuar para distribuirse de manera uniforme - como exigiría la física de pequeñas partículas mezcladas en un fluido - los vórtices individuales que componen las turbulencias del océano son como mezcladores sociales para el fitoplancton, con lo que las células similares estrechan la proximidad, mejorando potencialmente la reproducción sexual y otras actividades ecológicamente deseables.

En un artículo que aparece en Internet el 15 de julio en Nature Communications, William Durham de Oxford, Roman Stocker del MIT y los co-autores, describen cómo en una escala de milímetros el fitoplancton atrapado en una forma de vórtice acuoso forma parches muy concentrados en el centro de la espiral. En el turbulento océano, donde se forman continuamente vórtices de corta duración, este proceso se repite, llevando a los microorganismos de un mezclador social a otro mezclador social.
Los resultados van en contra de porque la turbulencia es la forma más rápida de mezclarse dos sustancias (imagina el agitar la leche en el café). Si no fueran capaces de nadar, los microorganismos expuestos a un vórtice marino formarían una distribución homogénea en el agua. En cambio, el estudio muestra que la turbulencia hace que el fitoplancton forme manchas concentradas.

"Turbulencia sin mezcla"

"En base a nuestra intuición de la turbulencia y la mezcla turbulenta, esperábamos que reinase la homogeneidad", dijo Stoker profesor asociado de ingeniería civil y ambiental que dirigió el estudio. "En su lugar, el fitoplancton nos sorprendió mediante la formación de grupos de células altamente concentradas - es una turbulencia sin mezcla. Para el fitoplancton, este es un vehículo para encontrar eficazmente las células de la misma especie sin necesidad de ningún tipo de información sensorial en la localización de cada una o invertir en costosos medios de comunicación química".
Pero esta distribución irregular también puede tener su lado negativo: el fitoplancton, los microbios fotosintéticos del mar, forman la base de la cadena alimenticia del océano. Las agrupaciones de células pueden convertirse en presa fácil para los depredadores zooplancton que se adentran en grupos de fitoplancton. Y las células muy juntas pueden aumentar la competencia entre los microorganismos sobre los alimentos dispersos.

"A pesar de que la agregación aumenta la posibilidad de un encuentro fatal con un depredador, también aumenta la posibilidad de encontrar otras células de fitoplancton, lo que es necesario para formar quistes resistentes que pueden sobrevivir a las duras condiciones del invierno", dijo Durham, autor principal del trabajo y profesor en la Universidad de Oxford, que comenzó a trabajar en este estudio como estudiante de doctorado en el MIT. "Este mecanismo sugiere que el fitoplancton puede sintonizar su motilidad para tener lo mejor de ambos mundos, minimizando la agregación cuando hay una gran cantidad de depredadores en torno, al tiempo que maximiza la agregación cuando el tiempo no es el ideal con la formación de quistes".

El equipo de investigación - que incluye al estudiante graduado del MIT Michael Barry, Eric Climent de la Universidad de Toulouse, Filippo De Lillo y Guido Boffetta de la Universidad de Torino y Massimo Cencini del Centro Nacional de Investigación de Italia - realizó los primeros experimentos con fitoplancton en el laboratorio, y luego extendió sus observaciones a un océano turbulento con simulaciones de alta resolución realizadas en una supercomputadora.

Posible adaptación evolutiva

Para los experimentos, una caja transparente con forma de la letra H formó una versión simplificada del mar, con el agua de mar fluyendo hacia arriba a través de unas barras verticales, creando dos vórtices internos dirigidos dentro de la barra horizontal. Cuando los investigadores agregaron Heterosigma akashiwo (una especie móvil de marea roja conocida por su capacidad para matar a los peces), los microorganismos formaron densas manchas en los centros de los remolinos. Para destacar el papel de la movilidad, los investigadores repitieron el experimento con microorganismos muertos, que la turbulencia distribuyó uniformemente.

La simulación por ordenador imitaba la turbulencia del océano en una escala más grande, con más de 3 millones de fitoplancton y muchos vórtices interactuando que se forman en la escala más pequeña posible de la turbulencia. Se encontró que la agregación aumentó más de diez veces cuando el fitoplancton nadaba. Y a medida que aumentaba la velocidad, también aumentaba la agregación, lo que lleva a la conjetura de que, en escalas de tiempo de evolución, los microorganismos pueden posiblemente haber desarrollado la capacidad de adaptar activamente su velocidad de natación para modular las interacciones con otros de la misma especie y con los depredadores.
"Creo que este trabajo abre un amplio espectro de cuestiones evolutivas fascinantes", dice Simon Levin, de George M. Moffett Professor of Biology en la Universidad de Princeton. La motilidad en turbulencias "es una propiedad emergente de la selección para los comportamientos que conducen a la agregación. Por supuesto, la agregación podría ser un subproducto en lugar de la meta, en el sentido de que los organismos están convergiendo en sus comportamientos a lo que es individualmente óptimo. Pero la idea de esto es que podrían evolucionar porque los individuos se desempeñan mejor en las agregaciones - a causa de la reproducción, la captura de los recursos o la seguridad proveniente contra los depredadores - es muy intrigante".
"La vida es turbulenta en las vastas extensiones del océano - y es fascinante aprender que algunos de los organismos más importantes de nuestro planeta comen y se comportan en sus vidas diarias turbulentamente", añade Stocker.

ArtÍculo científico:Turbulence drives microscale patches of motile phytoplankton




 


Nota: (wikipedia)
Importancia ecológica del fitoplancton El fitoplancton se encuentra en la base de la cadena alimentaria de los ecosistemas acuáticos, ya que sirve de alimento a organismos mayores; es decir realiza la parte principal de la producción primaria en los ambientes acuáticos, sobre todos los animales marinos. Pero además de eso, el fitoplancton es el responsable original de la presencia de oxígeno (O2) en la atmósfera. La fotosíntesis oxigénica apareció evolutivamente con las cianobacterias, antepasadas además de los plastos de las algas eucarióticas. Durante casi 2.000 millones de años, hasta el desarrollo de las plantas terrestres, la fotosíntesis estuvo prácticamente restringida a los mares. La mayor parte de la producción primaria fotosintética de los mares, entonces como ahora, es atribuible al fitoplancton, con una parte menor debida a organismos bentónicos. 

miércoles, 17 de julio de 2013

La caza, la pesca y el cambio climático mantienen en amenza la existencia de ballenas

 File:Southern right whale.jpg
 Ballena franca austral en Península Valdés,

Wikimedia Commons Author Michaël CATANZARITI

El leve aumento anual registrado en  la población de ballenas no ha logrado salvar a esta especie de la amenaza  debido a la caza, la pesca y el cambio climático, advirtieron este viernes expertos durante una reunión de ministros centroamericanos de medioambiente.
"Anualmente la población de ballenas está creciendo de un 3 a un 4% en el  mundo. O lo que es lo mismo, de cada 100 ballenas, hay 3 o 4 ejemplares nuevos  cada año", dijo este viernes a la AFP Miguel Íñiguez, miembro del comité  científico de la Comisión Ballenera Internacional (CBI).
A pesar de ese crecimiento y por razones varias, "la mayoría de las  especies de ballenas se encuentran amenazadas", afirmó Íñiguez durante una  reunión de titulares centroamericanos de Medio Ambiente en Ciudad de Panamá.
Las amenazas actuales para la supervivencia de la ballena están vinculadas  al cambio climático, ya que el calentamiento de las aguas genera la pérdida de  sus fuentes alimenticias y cambios en sus rutas migratorias, lo que altera sus  lugares de crianza.
Además, la contaminación, las colisiones con buques y factores como el  quedar enredadas en herramientas de pesca son otras de las amenazas que  enfrentan estos animales que estuvieron al borde de la extinción el siglo  pasado debido a la caza comercial indiscriminada.
De la ballena se aprovecha todo, desde la carne para alimentación, los  huesos para construcción y la grasa para obtener aceite, lo que potenció una  caza extensiva que llevó a que en el hemisferio Sur sólo queden un 1% de las  250.000 ballenas azules que había hace 200 años. 
Otra especie, la ballena jorobada, llegó a 1000 ejemplares en los momento más críticos para la especie, de unos 15.000 que frecuentaban las  costas de Alaska, Canadá, Estados Unidos, Rusia, Japón y México.
"La población de ballenas jorobadas se comienza a recuperar paulatinamente  y la estimación más actual es de 18.000 a 20.000 individuos" en el Pacífico  norte, resaltó a la AFP Betsy Pérez, bióloga marina del Instituto Smithsonian  de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés).
A pesar que las ballenas están "en un grado de recuperación" debido a la  moratoria de la CBI y a la política de cuotas, "lamentablemente" aún se cazan  unos 1.800 animales al año, principalmente por Islandia, Noruega y Japón,  aseguró Íñiguez.
"La recuperación principalmente se ha dado por la prohibición por completo  de la cacería", añadió Pérez, quien lamentó que hasta la fecha "no ha habido  manera" de que la Comisión Ballenera apruebe la creación de un santuario en el  Pacífico y Atlántico Sur.  

Fuente: la tercera

martes, 16 de julio de 2013

Desvelan las tácticas de caza de cetáceos en Canarias




File:Sperm whale pod.jpg
Imagen Wikimedia Commons  
Fuente http://www.flickr.com/photos/barathieu/7991520863/ 
Autor Gabriel Barathieu


Un estudio realizado con la última tecnología demuestra el uso de chasquidos sonoros para descubrir piezas a más de un kilómetro de distancia.

El seguimiento a través de marcas digitales adheridas al lomo de cetáceos en Tenerife y El Hierro ha mostrado que estos mamíferos utilizan largas series de chasquidos sonoros de "ecolocalización" para distinguir sus presas a distancia, a más de mil metros en la oscura profundidad del mar.
La bióloga de la Universidad de La Laguna Natacha Aguilar de Soto explica que esta capacidad de ecolocalización fue detectada en una investigación sobre cetáceos de buceo profundo realizada entre esta institución docente y el Instituto Oceanográfico Woods Hole de Estados Unidos, cuya campaña ha proseguido en mayo de este año y en los que también participan las universidades de St Andrews del Reino Unido y de Aarhus de Dinamarca.
Para la investigación, que ha contado con la autorización del Gobierno de Canarias, se utilizó la mejor tecnología disponible en la actualidad: las "Dtag"", unas marcas digitales que se adhieren por ventosas al lomo de los animales con capacidad de grabación de movimientos y de datos acústicos hasta frecuencias ultrasónicas.
Ello permite conocer el comportamiento en inmersión de los animales, sus asociaciones con otros congéneres y sus respuestas a estímulos ambientales y los "Dtag" se utilizaron en Tenerife en cien calderones de aleta corta o tropicales y en 16 zifios de Blainville en el caso de El Hierro en la última década, en lo que supone el mayor estudio realizado a estos animales en el mundo.
Las marcas DTag son un ordenador miniaturizado, con una batería de alta densidad que alimenta la electrónica y el hidrófono. Todo ello se introduce en una carcasa estanca que puede sumergirse hasta 3.000 metros y que se coloca con un mástil en el lomo del animal, al que se adhiere con ventosas.
El seguimiento se realiza por radio VHF y la marca se recupera una vez se libera del animal tras un tiempo programado de grabación.
Natacha Aguilar de Soto señala que entre estos cetáceos odontocetos -tienen dientes para cazar sus presas- se encuentran algunos de los mamíferos más desconocidos del planeta, algo increíble en animales que pueden alcanzar más de diez metros de longitud, y ello se debe en parte a sus hábitos de buceo, con grandes cantidades de tiempo en inmersión.
Al menos cuatro de estas "misteriosas" especies se observan todo el año en Canarias: el cachalote, el calderón tropical o de aleta corta, y los zifios de Cuvier y de Blainville.
El estudio constató que los cetáceos odontocetos dependen del sonido para funciones tan importantes como la comunicación y la búsqueda de alimento y para ello utilizan su capacidad de ecolocalización, un "biosonar" que ha evolucionado de forma separada también en otro grupo de mamíferos: los murciélagos.
Los cetáceos emiten chasquidos sonoros y escuchan los ecos que son reflejados por organismos en el agua, o por el fondo marino, añade Aguilar de Soto.
Estos ecos aportan información acerca de la localización, el tamaño y de las características de los organismos, de modo que los odontocetos pueden encontrar a sus presas y seleccionarlas entre otros muchos organismos en el agua.
Así mismo, pueden utilizar los ecos del fondo y de la superficie para orientarse, precisa Natacha Aguilar, quien subraya que el sonido es también un medio importante de comunicación en los odontocetos, que emiten una amplia variedad de señales sonoras tales como silbidos y llamadas tonales y pulsadas.
Cuando el cetáceo se acerca a su presa para intentar capturarla emite zumbidos, series cortas de rápida emisión de chasquidos que provocan ecos muy frecuentes.
Ello se debe a que el eco, producido por la presa, debe regresar al animal emisor y ser recibido con la suficiente intensidad como para que lo pueda percibir por encima del ruido ambiente.
Los zifios tienen un repertorio vocal limitado casi exclusivamente a chasquidos y zumbidos y resulta sorprende, añade la investigadora, que a pesar de vivir en pequeños grupos muy unidos, se mantienen prácticamente en silencio en superficie, y sólo comienzan a emitir sonidos a profundidades medias de 470 metros en el descenso y 740 metros en el ascenso de sus buceos.
En estos buceos se registran unos 30 zumbidos o intentos de captura de presas y las inmersiones largas y profundas conllevan de media una hora (hasta dos), aunque otras son más cortas y someras, con una media de 14 minutos a unos 170 metros de profundidad, intercaladas con periodos en superficie de tan sólo dos minutos.
Sin embargo, los calderones tropicales sí se muestran "muy vocales" en superficie, pues emiten un rico repertorio de sonidos tonales y pulsados.
El hecho de que calderones y zifios dependan del sonido para alimentarse, además de para la socialización y detección de depredadores, supone que la contaminación acústica en el mar pueda limitar la distancia a la que pueden realizar funciones vitales mediadas por el sonido, como la comunicación con fines de reproducción, o la alimentación por ecolocalización.
El ruido del tráfico marino podría llegar a afectar la capacidad de alimentarse de forma eficiente de estos animales y uno de los impactos más conocidos en Canarias es el del varamiento de zifios por el uso de sonares para detectar submarinos en las maniobras navales, recuerdan los investigadores.
Gracias a los estudios de la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en Canarias se sabe que el archipiélago es uno de los lugares del mundo donde se ha producido un mayor número de estas mortandades y en los últimos casos registrados, entre 2002 y 2004, los veterinarios de Gran Canaria observaron que los zifios varados presentaban embolias grasas y gaseosas, además de amplias hemorragias internas.
Los estudios de población de zifios que desarrollan la Universidad de La Laguna y otras entidades ha resultado en una moratoria al uso de sonares militares en Canarias, que ha prevenido nuevas mortandades en los últimos diez años.

 Fuente: Canarias Ahora EFE