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11/20/2013

Los campos de esponjas aumentan la biodiversidad de la megafauna en los fondos marinos profundos


IEO: Galardón Oceanos 2013

Los campos de esponjas aumentan la biodiversidad de la megafauna en los fondos marinos profundos ©IEO


Científicos del Bedford Institute of Oceanography y eI Instituto Español de Oceanografía han analizado la influencia de los campos de esponjas marinas en la composición, diversidad y abundancia de especies en un área marina cercana a los caladeros de Flemish Cap, en ECTerranova (Canadá).

Estos ecosistemas están considerados como vulnerables y por tanto su estudio es fundamental para poder aplicar medidas de gestión que garanticen su protección frente a actividades como la pesca de fondo.

Los científicos cuantificaron la biodiversidad de la megafauna de los fondos a través de cuatro transectos (recorrido previamente definido en el que se realizan observaciones) de fotografías: tres de ellos al oeste de Flemish Cap, en un área que abarcaba un rango de profundidades desde los 444 metros hasta los 940; y un cuarto al sur del banco pesquero, a una profundidad superior a los 1.400 metros.

Durante las observaciones los científicos encontraron que la mayor parte de los fondos estaban dominados por grandes cantidades de esponjas y ofiuras (parientes de las estrellas de mar). Los campos de esponjas más someros están dominados por las familias Axinellidae y Polymastiidae mientras que los más profundos los forman esponjas de los géneros Asconema y Geodia.

El principal resultado del trabajo fue demostrar estadísticamente que las áreas con fondos dominados por esponjas tienen una mayor biodiversidad de megafauna que las zonas sin presencia de esponjas.

El trabajo se ha llevado a cabo con la información recopilada en varias campañas de investigación a bordo del buque oceanográfico español Miguel Oliver y el buque canadiense Hudson, entre 2009 y 2010 en el marco del proyecto NEREIDA. Durante estos estudios se recogieron datos con sonda multihaz y sísmica de alta resolución, se muestreó con dragas de roca y se filmó con Vehículos de Observación Remota (ROV).

El estudio lo publica la revista ICES Journal of Marine Science en su último número.

Fuente: Los campos de esponjas aumentan la biodiversidad de la megafauna en los fondos marinos profundos 

Artículo científico:

 Deep-sea sponge grounds enhance diversity and abundance of epibenthic megafauna in the Northwest Atlantic


Conociendo la vida de las esponjas marinas

11/06/2013

ESTUDIAN CORALES DE AGUA FRÍA BAJO EL MAR PATAGÓNICO DE CHILE


Con apoyo de National Geographic, la investigadora Rhian Waller estuvo un mes en el fiordo Comau, en Chile, estudiando una de las especies únicas y milenarias del planeta. El fiordo Comau, en la Región de Los Lagos, es un lugar único en el mundo. En sus frías aguas, que llegan a los 8 °C, habita un tipo de coral poco estudiado y que se encuentra entre las especies más antiguas del planeta. Pueden vivir cientos o miles de años. Un fiordo es una angosta entrada de mar formada por la inundación de un valle excavado o parcialmente tallado por acción de glaciares. “Hay enormes plataformas de corales de agua fría en la Patagonia, muchas más que en cualquier otra parte del planeta. Esta área es verdaderamente única en el mundo”, dice Rhian Waller, doctora en Ciencias del Mar de la U. de Maine, en EE.UU. Waller, quien ha participado en más de 40 cruceros científicos internacionales, publicado más de 30 estudios científicos y dedicado casi una década a investigar los corales del mundo, acaba de pasar un mes estudiando los corales en la Patagonia chilena, en una expedición financiada por National Geographic y apoyada por la Fundación Huinay. La investigadora se ha centrado en la búsqueda del coral de piedra (desmophyllum dianthus), una especie que si bien no es exclusiva de Chile, sólo en los fiordos Comau y Reñihue es posible encontrarlos en abundancia y a nivel superficial. “Este coral es usualmente una especie de aguas profundas, a más de 1.000 metros de profundidad. Pero los fiordos chilenos son únicos, aquí puedes hallar esta especie a nivel superficial, a sólo 20 metros, por lo que puedo bucear para estudiarlos”, comenta la investigadora. IMG_3600-600x450 El coral de piedra es una especie solitaria, que no construye arrecifes y que -como el resto de los corales de agua fría- depende de la captura de plancton para alimentarse. Eso los diferencia de los corales tropicales, que tienen un alga fotosintética al interior de sus tejidos, “por lo que necesitan luz solar y condiciones cálidas para sobrevivir”. Sin esta alga los corales pueden vivir casi en cualquier lugar: en el océano profundo (bajo 6.000m), en regiones polares y en fiordos de aguas frías. Los corales forman hábitat al fondo del océano, creando hogares para muchos otros animales, donde pueden descansar, comer y reproducirse. Además, son parte importante del ciclo de vida de especies comerciales de peces y cangrejos. “Son una parte irreemplazable del ecosistema”. “Estos corales de agua fría ya viven al extremo y en condiciones más ácidas que los corales regulares, entonces cualquier cambio a través del calentamiento o acidificación podría llevarlos al extremo de lo que ellos son capaces de resistir”, indica la experta. Por eso, el fin de su expedición es observar la reproducción y desarrollo del coral -que está clasificado como “casi amenazado”- para saber cómo enfrentar su recuperación si sufre más daños por el cambio climático u otras razones antropogénicas (como la extracción para artesanías). De hecho, su próximo paso es saber cómo las larvas de corales de agua fría son afectadas por el cambio climático, lo que entregará información vital sobre el futuro de esta frágil especie.

Fuente | www.latercera.com

7/10/2012

Los océanos tropicales 'dirigen' el cambio climático





Los océanos de todo el planeta están "bombeando" cantidades cada vez mayores de aguas cálidas de las zonas tropicales hacia los polos. Este fenómeno tiene consecuencias significativas para la vida en la Tierra, según un estudio publicado en la revista Journal of the Marine Biological Association.
Un grupo de científicos del Instituto Marino de la Universidad de Plymouth y del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) determinó que las regiones tropicales de los océanos Índico, Pacífico y Atlántico parecen “funcionar como un corazón” que acumula calor y luego bombea ráfagas de aguas cálidas.
Cuando el agua llega a las plataformas continentales, se redirecciona a lo largo del borde de las mismas hacia los polos. Los científicos sostienen que muchos de los pulsos coinciden con los episodios de "El Niño", y que la calidez del agua aumenta.
El autor principal del informe, el profesor Philip Reid, de la Fundación para el Océano y la Ciencia Sir Alister Hardy (SAHFOS) y el Instituto Marino, dice que el fenómeno explica el momento y la conexión de una serie de episodios hidrográficos, del ecosistema y criosféricos (hielo/nieve) observados.
“Describimos por primera vez un patrón globalmente sincrónico de pulsos de emanaciones de temperaturas de corto plazo (un año), que pasan a lo largo de las plataformas continentales, desde los mares tropicales hasta los polos -relata-. Las aguas cálidas tropicales parecen actuar como un corazón, acumulan calor y energía, que después bombean en ráfagas que se trasladan progresivamente hacia los polos, un proceso que parece acelerarse.”
Reid y el Dr. Gregory Beaugrand, que trabajó como asociado en la investigación, trazaron un mapa y analizaron estadísticamente las temperaturas promedio por cada dos grados cuadrados de latitud y longitud para todo el océano en forma global, desde 1960 hasta 2008, con una resolución en grados única, muy precisa, a lo largo de las plataformas continentales.
Hallaron un grado de simetría sorprendente a ambos lados del ecuador y picos muy claros de temperatura seguidos de un periodo de frío.
Beaugrand dijo que encontraron aumentos repentinos de temperaturas en 1976, 1987, 1998 y durante 2000-2010, que coincidieron con cambios en los ecosistemas, como el colapso de la pesquería de bacalao en la costa oriental de Canadá a finales de 1980.
“Si este patrón continúa, las temperaturas globales podrían continuar aumentando de manera repentina y la evidencia sugiere que el ritmo de aumento se acelera”, observa Reid.
Entre tanto, varios investigadores opinan que las plantas evolucionan rápidamente ante las condiciones cambiantes, lo que podría mejorar su oportunidad de sobrevivir. Un estudio nuevo revela que las hojas de las plantas australianas de un tipo de Dodonaea viscosa, un arbusto de la familia de las lichi (Litchi chinensis), tiene las hojas cada vez más pequeñas, informó New Scientist.
“Ya observamos cambios sustanciales en el clima de la Tierra y por eso deberíamos esperar que haya también cambios en la vegetación del planeta”, opina Andrew Lowe, biólogo conservacionista de plantas de la Universidad de Adelaida, en Australia, y un investigador clave del estudio.
“El estudio es un ejemplo nuevo de las respuestas al significativo cambio climático hasta la fecha”, recalca el coautor Greg Guerin, también de la Universidad de Adelaida, según la BBC. “Ahora sabemos que cada grado de calentamiento global es significativo desde el punto de vista ecológico y genera desequilibrio ecológico.”
Enlace artículo  SAHFOS:                        http://www.sahfos.ac.uk/news/2012/7/2/scientists-identify-tropical-oceans-as-%E2%80%98beating-heart%E2%80%99-of-climate-change.aspx


Enlace al artículo científic

Global synchrony of an accelerating rise in sea surface temperature
http://journals.cambridge.org/action/quickSearch?quickSearchType=search_combined&inputField1=Global+synchrony+of+an+ac


 Vídeo interesante:The Ocean's Role in Centennial Tropical Climate Variability and Changehttp://vimeo.com/42638868




4/08/2012

ESPECIES ÚNICAS DE LAS ISLAS GALÁPAGOS AMENAZADAS POR EL CAMBIO CLIMÁTICO



Un aumento de especies "invasoras" como la avispa y la mora, y el colapso de las colonias de iguanas y pingüinos son algunos de los posibles efectos del cambio climático en las Islas Galápagos, según han dicho expertos, que alertaron de que la presencia humana agravará los problemas.


Galápagos es un lugar especial por la confluencia de corrientes marinas de temperaturas diferentes, lo que permite la coexistencia de pingüinos y lobos marinos, preparados para el frío, con corales ecuatoriales y tiburones martillo, por ejemplo.


Aisladas al estar a 1.000 kilómetros de la costa ecuatoriana, sus especies cambiaron para adaptarse a condiciones climáticas muy específicas y se convirtieron en especies únicas, que inspiraron a Charles Darwin a escribir su teoría de la evolución.


No obstante, los cambios en el clima planetario modificarán esas circunstancias en las que se desarrollaron animales y plantas endémicos, lo que supondrá una grave amenaza para su supervivencia, según afirmaron varios expertos en una conferencia en Puerto Ayora, la ciudad más grande del archipiélago.


Entre ellos estaba Nicholas Stern, execonomista jefe del Banco Mundial y una de las voces más escuchadas en el debate sobre cambio climático a nivel mundial. El economista británico advirtió de que el aumento "espectacular" de la presencia humana en las islas amplificará el impacto del calentamiento global y sugirió limitar el número de visitantes.


"Ustedes no pueden asumir que en los próximos 10, 15 o 20 años suministrarán o podrán suministrar los maravillosos servicios turísticos para todos los que quieran venir. Me parece que la cuestión de cuántos (turistas) es simplemente inevitable", dijo Stern a una audiencia compuesta por funcionarios, trabajadores del parque y residentes.


El Parque Nacional Galápagos ha restringido el número de visitas a algunos lugares de especial interés, pero no hay tope al volumen de turistas que entra a las islas, según informó una portavoz de esa entidad.


Hace unos 30 años llegaban a sus costas unos 20.000 visitantes al año, mientras que ahora son 180.000, que generan importantes recursos para el Estado ecuatoriano. Del mismo modo, los residentes se han incrementado de unos 1.300 en 1950 a 25.000 en 2010, según datos oficiales.


El aumento de la presencia humana también ha incrementado la entrada de especies invasoras, como las ratas, la mosca de la fruta, el caracol africano y la hormiga cabezona.


Los científicos prevén que el calentamiento global traerá más lluvias a las Galápagos, las cuales perjudicarán a los bosques de cactus opuntia y a las tortugas gigantes que dan el nombre a las islas.


"Los cambios en la temperatura abren la ventana o la oportunidad a especies nuevas" que pueden desplazar a las endémicas, alertó en la conferencia Stuart Banks, director de la Estación Científica Charles Darwin, dedicada a la investigación de la vida en las islas.


Banks cree que las condiciones atmosféricas futuras se parecerán más a las ocurridas durante El Niño, un fenómeno climático generado por un calentamiento del agua superficial en el Océano Pacífico, el cual también será más intenso y frecuente.


Las Galápagos lo sufrieron a principios de los 80 y finales de los 90 y las consecuencias fueron "devastadoras", según un informe elaborado por organizaciones no gubernamentales, el Ministerio del Ambiente y el propio parque. Entonces murieron un 90% de las iguanas marinas, un 50% de los lobos marinos y un 50% de los cormoranes no voladores, mientras que las focas perdieron a casi todas sus crías. Además, la población de pinginos de Galápagos cayó un 75% y con 1.000 parejas actuales aun no se ha recuperado, explicó Eliecer Cruz, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).


Luis Suárez, director ejecutivo de Conservación Internacional, sugirió reducir las áreas donde se permite pescar para dar al ecosistema un espacio más amplio donde recuperarse tras un fenómeno climático extremo. No obstante, a ello se oponen los intereses pesqueros, en nombre de la especie invasora más peligrosa de todas, el ser humano.

Fuente:Prensa digital

7/02/2011

LOS OCÉANOS AL BORDE DE LA CATÁSTROFE (INFORME IPSO)


El informe elaborado por veintisiete científicos de diferentes países dentro del Programa Internacional sobre el Estado de los Océanos (IPSO) fue divulgado el pasado lunes 20 de junio de 2011. Los resultados obtenidos han sorprendido a la comunidad científica al descubrir que es el estado de los océanos es peor de lo que se pensaba. Según indica el reporte, la vida en el mar está al borde de una extinción masiva.

Entre el 11 y 13 de abril de 2011, expertos de todo el mundo se reunieron en la Universidad de Oxford para tratar el estado de los oceános y proponer soluciones creativas. Este evento fue organizado por IPSO en asociación con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Después de dos días de reuniones, presentaciones de resultados, los científicos llegaron a la conclusión que la situación de los océanos es peor de lo que se pensaba hasta ahora. No sólo están desapareciendo especies de interés comercial sino también se están extinguiendo multitud de especies marinas y están desapareciendo ecosistemas marinos en su totalidad, como es el caso de los arrecifes de coral.

Si la situación de los mares y oceános sigue bajo las mismas presiones que hasta el momento, bajo la sobreexplotación, la contaminación, la pérdida de hábitat combinado con el cambio climático, nos llevará a la próxima extinción global en los océanos, como ocurrió hace 600 millones de años.

Los principales puntos que llevaron a los científicos a esta conclusión fueron los siguientes:
- Las acciones humanas han llevado al calentamiento y acidificación de los océanos y ahora están incrementando la anoxia (falta de oxígeno en los océanos).
Estudios del pasado en la Tierra muestran que estos tres síntomas indican perturbaciones en el ciclo del Carbono, como pasó antes de las cinco extinciones masivas del Planeta.

- Las velocidades de cambios negativos en los océanos son mucho más rápidos de lo previsto y se están acelerando.
Estos cambios incluyen el deshielo del Océano Ártico, la súbida del nivel del mar, la liberación de metano que se haya atrapado en el fondo del mar, etc... En el peor de los escenarios estos cambios llevarían a un cambio en la distribución y abundancia de especies, cambios en la producción primaria, cambio en la distribución de blooms algales, ..., que ocasionarían una simplificación y desestabilización del medio marino.

- Los impactos sobre los océanos es mayor de que se pensaba.

- El tiempo de reacción para los hombres se está acabando.

- La capacidad de respuesta y resistencia de los océanos al cambio climático se está viendo perjudicado por la sobrepesca, la contaminación y la destrucción de los hábitats.

- El colapso de los ecosistemas está ocurriendo como resultado de los elementos "estresantes" existentes y los emergentes.

- La tasa de extinción de las especies marinas está incrementando.

Aún así, todavía queda un poco de tiempo y se pueden llevar a cabo medidas para salvar los océanos. Los expertos recomendaron actuar en cuatro áreas:

a) Reducción inmediata de las emisiones de dióxido de carbono junto al incremento de medidas para mitigar el CO2 atmosférico y una mejor gestión costera.
b) Acciones urgentes para restaurar las estructuras y las funciones de los ecosistemas marinos: disminuir el esfuerzo pesquero hasta niveles sostenibles a largo plazo, cerrar las pesquerías que no están bien gestionadas, establecer un sistema global de áreas marinas protegidas donde se asegure la mínima huella humana, entre otras acciones.

c) Aplicación correcta y universal del principio de precaución: comprobar que no se daña al ecosistema antes de aplicar nuevas medidas, acciones y tecnologías.

d) Urgente creación de un consejo de seguridad y gobierno de los cinco océanos.

Los científicos señalan que el tiempo de reacción se agota y proponen soluciones urgentes.

El estudio ilustra una serie de casos particulares, como el blanqueamiento masivo que mató en 1998 al 16% de los corales del planeta. Otro caso mencionado es la sobrepesca que ha causado la reducción de algunas especies de peces en un 90%.
El experto de la Universidad de Oxford también cree que no se trata sólo de un problema para instituciones y gobiernos.
"Hablamos también de cambios en el estilo de vida, de usar menos electricidad, elegir qué tipo de pez comemos y hacer saber a los políticos que ésta es una cuestión que concierne a nuestro futuro y al de nuestros hijos".

Informe PDF versión corta 1806_IPSOshort.pdf
Informe PDF versión larga 1906_IPSO-LONG.pdf























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4/21/2011

LA EROSIÓN EN LAS COSTAS DEL ÁRTICO AUMENTA DRAMÁTICAMENTE

Permafrost mar de Laptev (Mostakh Isla).Foto: Hans-W. Hubberten, Instituto Alfred Wegener Laptev

La mayor parte de las costas árticas son de sedimentos,propensos a la erosión de contacto con las olas entrantes. Imagen:Lantuit Hugues, el Instituto Alfred Wegener

El calentamiento global está devorando las costas del Ártico, donde la erosión está afectando a las poblaciones humanas y amenazando la supervivencia de especies locales de plantas y animales.Ésta es la principal conclusión de un doble estudio hecho público este lunes por un consorcio de treinta científicos de diez países que ha analizado la situación de 100.000 kilómetros de costa o cerca del 25% de las fronteras terrestres de los ocho países que lindan al norte con el océano Ártico.
El más completo y actualizado informe sobre la situación de la costa del Artico, elaborado por un consorcio de más de 30 científicos de 10 países, da cuenta del impacto que está produciendo el cambio climático en esta zona: la línea de costa en las regiones árticas no sólo ha aumentado su erosión, sino que retrocede medio metro al año en promedio. Un hecho que significa un cambio sustancial para los ecosistemas de la zona y la población que vive allí.

El informe "Estado de la costa ártica", en el que participaron investigadores del Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marina y del Centro Helmholtz, en Geesthacht, Alemania, analizó una cuarta parte de todas las costas del Artico (más de 100.000 kilómetros) y reveló que las regiones más afectadas son Laptev, Siberia Oriental y el Mar de Beaufort, en Alaska, donde las tasas de erosión costera llegan a más de ocho metros por año.

Esta investigación es la más extensa hasta ahora: las anteriores sólo habían cubierto el 0,5% del territorio ártico. El documento de 170 páginas está disponible en internet.

Según el reporte, las temperaturas del aire superficial en esta zona han alcanzado niveles récord en la última década y en 2010 el aire caliente -que se extendió a través de Groenlandia y el Artico canadiense y registró su mayor peak. También el verano del año pasado se registró la medida de hielo antártico más baja de los últimos 30 años. Y se estima que para la próxima década éste desaparecerá completamente durante los meses de verano. Su espesor se ha ido perdiendo por el impacto del calentamiento global, como por la exportación de hielo perenne.

Hasta ahora, estas regiones habían sido protegidas contra la fuerza de la erosión de las olas por amplias zonas del hielo marino, pero la continua disminución de éste ha prácticamente eliminado esta barrera natural, poniendo en peligro estas zonas que se habían mantenido estables durante milenios. El derretimiento de los glaciares no sólo aumentaría el nivel de los océanos, lo que agravaría la erosión en las costas y aumentaría las inundaciones de zonas costeras. Además, podría poner la lápida definitiva a los osos polares, que usan los bloques de hielo, entre otras cosas, para reposar y alimentar a sus crías. No son los únicos: las manadas de caribúes grandes del norte y los lagos de agua dulce, con sus frágiles ecosistemas, también están sufriendo el impacto del problema.

Dos tercios de las costas del Artico no son rocosas, sino de sustrato blando congelado (permafrost), el que se derrite a pasos agigantados, dejando a la estructura inferior expuesta. Precisamente, son estas costas las más afectadas por la erosión. Los expertos plantean que dado que alrededor de un tercio de las costas del mundo se encuentran en el permafrost ártico, la erosión costera de esta zona del planeta puede afectar a enormes regiones en el futuro, ya que las costas del Artico reaccionan con mayor sensibilidad al calentamiento global que las costas en las latitudes medias.

Los expertos llaman a tomar medidas urgentes, dada la importancia que tienen las costas articas no sólo por su rico y único ecosistema, sino porque son ejes importantes para la vida económica y social de quienes allí habitan como de otras partes del globo. La creciente necesidad de recursos energéticos mundiales, así como el incremento del turismo y de las rutas marítimas, han posicionado esta zona en el mundo y profundizado el problema. Las estimaciones de que el 25% de las reservas sin explotar de gas y petróleo en el mundo están allí tiene enfrentado a más de cinco países costeros, mientras que la apertura de nuevas rutas comerciales son una pieza más del desastre que se avecina.










http://www.sos-oceanos.org

12/08/2010

Los océanos, los grandes olvidados de la Cumbre del Clima


Aunque los océanos son uno de los ecosistemas que más sufren los efectos del cambio climático con un aumento del 30% de la acidificación en el último siglo por el aumento de las temperaturas, en la COP 16 no hay lugar para negociaciones sobre su conservación y gestión. Los científicos presentes en la cumbre de México evidencian su vulnerabilidad con la esperanza de que, algún día, se sitúen al nivel de los bosques, cada vez más protegidos en acuerdos internacionales.

Más del 50% de la población mundial vive en áreas costeras. En total son 183 países que lindan con el mar y el 80% de las grandes ciudades son urbes costeras. El pasado 4 de diciembre varias organizaciones civiles celebraron el Día de los Océanos en Cancún, una iniciativa con un único fin: que los océanos sean reconocidos como ecosistemas amenazados por los efectos del cambio climático para ser incluidos en negociaciones internacionales.

“Los océanos están al límite, son los grandes olvidados en este proceso. Representan un sector que genera más bien molestias para los que toman las decisiones. Pero es inconcebible que esto sea así, los océanos son una cuestión central en el cambio climático”, ha declarado a SINC Biliana Cicin-Sain, investigadora en la Universidad de Delaware (EE UU) y miembro del Foro Global sobre Océanos, Costas e Islas.
Ante los diferentes impactos que ya están sufriendo los océanos, como el ascenso del nivel del mar, el derretimiento del hielo polar y la acidificación de los mares, los expertos piden la toma de medidas que permitan la adaptación. Los recursos de adaptación actuales son “insuficientes”, así como los procesos políticos que podrían protegerlos.
“En el texto que se está debatiendo en Cancún, no hay ni siquiera una palabra que mencione a los océanos. Tenemos que trabajar de manera más política para lograr que se integren las medidas. Lo que hacemos ahora es evidenciar los efectos del cambio climático”, revela a SINC Cicin-Sain.
Según Tony Haymet, director del Instituto Scripps de Oceanografía (EE UU), el descenso de pH en el océano ha sido de 0,1 en las últimas dos décadas. “Ahora se espera que el descenso sea de 0,4 para 2100”, expone Haymet. Pero ya en 2050, “estaremos en territorio desconocido en cuanto al rango de pH”.
Entre 2040 y 2050, el aumento de la acidificación será del 100% “o más”, asegura el investigador, también decano de la Escuela de Ciencias Marinas de la Universidad de California en San Diego (EE UU). La pregunta es ¿qué comunidad de organismos colapsará antes? “Nadie lo sabe todavía, puede que sean los corales o los microorganismos del principio de la cadena alimentaria. Es un tema muy serio”, alerta Haymet.
Pero no sólo los ecosistemas de los océanos están en peligro, también lo están los hábitats costeros como los manglares, las praderas oceánicas y los humedales. “Están en gran riesgo por la presión económica que los transforma en acuicultura, entre otros. Los esfuerzos de mitigación podrían cambiar las cosas”, afirma Brian C. Murray, director de Análisis Económico del Instituto Nicholas de la Universidad de Duke (EE UU).
Acciones a tomar para incluir a los océanos
Las organizaciones civiles, y en particular el Foro Global sobre Océanos, Costas e Islas, proponen seis acciones para incluir a los océanos en las negociaciones de Naciones Unidas. Destaca ante todo la reducción “inmediata” de emisiones de CO2 que permitirá el funcionamiento de los mares y el mantenimiento de la vida en la Tierra.
Otras medidas son el mejor entendimiento de “carbono azul”, lugares de captura y almacenamiento naturales de los océanos; la aceleración del progreso de los enfoques sobre mitigación; desalentar otros enfoques que apoyan la inyección de CO2 en el agua; emprender la adaptación al cambio climático en áreas costeras vulnerables; y trabajar con los países costeros para aumentar la concienciación sobre los impactos del cambio climático en los océanos y las zonas costeras.
Fuente: SINC

WWW.SOS-OCEANOS.ORG

11/12/2010

Hay que proteger un cuarto de las tierras y un sexto del mar para evitar un colapso medioambiental


(NC&T) Poner un área más grande del planeta bajo protección es crucial para asegurar la biodiversidad y los recursos vitales que obtenemos de la naturaleza. Los hábitats naturales (y las especies y recursos genéticos que albergan) sostienen la economía mundial, y a varios miles de millones de personas que dependen directamente de ellos para las necesidades básicas, como son la comida y la vivienda. Actualmente, alrededor del 13 por ciento de la tierra firme del mundo y menos del 1 por ciento de la extensión de mar abierto están protegidos.
El análisis muestra que como mínimo hay que proteger el 17 por ciento de la tierra firme para lograr conservar las áreas que más prioritarias resultan por su diversidad biológica conocida, y un porcentaje adicional de entre el 6 y el 11 por ciento es necesario para asegurar el almacenamiento adecuado del carbono en los ecosistemas naturales.
El análisis deja claro que las áreas protegidas no incluyen sólo las reservas naturales, sino también áreas empleadas para usos múltiples, tales como el ocio y las actividades económicas sostenibles, o que tienen interés cultural o científico.
Según el análisis, la protección de un 25 por ciento de las tierras y el 15 por ciento de los océanos corresponde a un cálculo que es todavía preliminar y conservador. Este cálculo sólo tiene en cuenta la necesidad de hacer frente a la inmovilización en fondos oceánicos y suelos terrestres de carbono atmosférico, pero cuando se agreguen al inventario de necesidades otros servicios importantes de los ecosistemas (como por ejemplo el suministro de agua, la polinización de los cultivos, y la pesca), el porcentaje será mayor. Además, es probable que las áreas protegidas sean los únicos entornos naturales intactos que se conserven en las regiones altamente afectadas por la degradación del medio ambiente.