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7/01/2010

GIGANTESCO ANTEPASADO DE CACHALOTE HALLADO EN PERÚ



La revista Nature ha publicado un artículo sobre un importante hallazgo sobre la vida en lo océanos :un equipo internacional de paleontólogos ha encontrado en el desierto en el sur de Perú el cráneo y la mandíbula de un gigantesco y fiero antecesor de los cachalotes modernos, que vivió hace entre 12 y 13 millones de años y devoraba ballenas.
El fósil fue descubierto en 2008 en el desierto Pisco-Ica (en el sur de Perú) por Klaas Post, curador de fósiles de mamíferos del Museo de Historia Natural de Rotterdam, el trabajo de preparación en laboratorio y de descripción ha sido arduo y ha contado con la participación de investigadores de los museos de historia natural de París, Pisa, Lima y Bruselas y de la Universidad de Utrecht.

Los paleontólogos dedujeron a partir de su cráneo y su mandíbula, de más de 3 metros, que medía alrededor de unos 17 metros.

Leviatán, como la bautizaron, fue una feroz ballena de gigantes dientes que vivió hace 12 millones de años y era capaz de capturar presas de hasta 8 metros de largo con sus poderosas mandíbulas y desgarrarlas rápidamente.

Sus dientes eran más del doble de grandes en longitud y diámetro que los de la especie que habita los océanos en la actualidad, y además los tenía en la mandíbula de arriba y en la de abajo.

Según Christian de Muizon, director del Museo de Natural de París, los ejemplares de esta especie se alimentaban de marinos como delfines, focas e incluso otras .

Añadió que al mismo tiempo en las mismas aguas había otro gran depredador, eltiburón gigante de 15 metros de largo, y posiblemente ambos se enfrentaron en feroces batallas.

Los paleontólogos creen que los cambios en el ecosistema le obligaron a modificar sus hábitos alimenticios hasta convertirse en una especie mucho menos voraz.

Este fósil único permanecerá en el Museo de Historia Natural de Lima, pero a finales de este año se exhibirá una reconstrucción en el Museo de Historia Natural de Rotterdam.

6/17/2010

LOS CACHALOTES, JARDINEROS DEL MAR



Comparando la anatomía de un cachalote con las de un buceador en inmersión.. Las ballenas cachalotes pueden sumergirse hasta más de 2000 metros, y para ello han desarrollado muchas adaptaciones en su cuerpo: pueden mantener la respiración por 45 minutos, almacenando oxígeno en su sangre.




Los excrementos de los cachalotes contribuyen a la eliminación de unas 400.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año, según un estudio publicado hoy por una científica australiana.

Este descubrimiento acaba con la presunción de que estos mamíferos marinos contribuyen a incrementar el CO2 por medio de la respiración, indicó en un comunicado la autora, Trish Lavery, de la Universidad de Flinders en Australia del Sur.

Los cachalotes (Physeter macrocephalus) defecan hierro, lo que estimula el crecimiento del fitoplancton y su capacidad para atrapar el CO2, el principal gas de efecto invernadero responsable del calentamiento global.Cuando el fitoplancton muere, el dióxido de carbono atrapado se va al fondo del mar, en un proceso que consigue eliminar unas 400.000 toneladas de carbono de la atmósfera cada año.

La población de cachalotes perdida en los últimos años equivale a que no se eliminen unos dos millones de toneladas de CO2 anuales, según los cálculos de Lavery.La investigación es una prueba más de la compleja interacción natural entre los ecosistemas marinos y terrestres, y demuestra la necesidad de prohibir de inmediato la caza de cetáceos, opina la experta.

Los cachalotes, parientes de las ballenas y los delfines, llegan a medir hasta 20 metros de largo y se distinguen por sus protuberantes cabezas, que llegan a medir un tercio de la longitud total del animal.
Los cachalotes, por el contrario, son odontocetos, cetáceos con dientes, y son depredadores. Un mamífero capaz de pesar 50 toneladas consume muchísima energía sólo por existir. Pretender vivir a base de la persecución activa de presas es una apuesta mucho más arriesgada que la de los misticetos. En primer lugar porque tienen que ser presas grandes (para que compense el inmenso esfuerzo energético de perseguir y cazar cuando se es un mazacote de sangre caliente tan inmenso), y en segundo porque más te vale ser eficaz en la caza o estás perdido.
Las presas de los cachalotes son básicamente chopitos de 15 metros. El problema es que los calamares gigantes (que no son mamíferos, sino moluscos, con branquias, “sangre fría” y muchísima experiencia viviendo en el mar) son capaces de sumergirse a 1000 metros de profundidad. Para ellos no es tan difícil, son cefalópodos, llevan cientos de millones de años evolucionando en el mar y sus profundidades, pero para un mamífero, la ocurrencia de cazar calamares gigantes y hacer de ellos el plato fuerte de tu dieta es una osadía evolutiva increíble. No sólo tienen que ser capaces de sumergirse hasta la zona abisal, sino que como sí que son mamíferos, deben subir a la superficie para respirar constantemente.
La caza del cachalote está prohibida desde 1981.
En la actualidad esta especie se considera “vulnerable” por la IUCN.


IMÁGENES
http://news.discovery.com/animals/whale-waste-slideshow.html