Colabora con SOS OCEANOS

¿Cómo puedes ayudar a SOS OCEANOS?
Hazte socio de la organización SOS OCEANOS o realiza una donación, de esta forma nos estás ayudando a seguir defendiendo y protegiendo los Mares y Océanos.
Puedes ponerte en contacto en info@sos-oceanos.org

Organización sin ánimo de lucro SOS OCEANOS número registro nacional 533963, NIF G76050137.
Mostrando entradas con la etiqueta erizo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta erizo. Mostrar todas las entradas

9/15/2012

Nutrias marinas podrían ayudar a controlar el calentamiento global


Credit: mikebaird/Flickr
Food Chains and Webs

Imagen gráfico: Science Jirank 

 
Una mayor abundancia de nutrias de mar, ¿podría revertir una de las principales causas del calentamiento global?

Un estudio realizado por dos investigadores de la Universidad de California (UCSC) sugiere que una próspera población de nutrias de mar que mantenga los erizos de mar bajo control puede, a su vez, permitir que prosperen los bosques de algas. Si las algas crecen en abundancia, pueden absorber hasta 12 veces más dióxido de carbono de la atmósfera que cuando quedan a merced de los voraces erizos de mar, determinaron los autores de la investigación.

La teoría fue presentada en un trabajo publicado recientemente en la revista Frontiers in Ecology and the Environment por los profesores de la UC Santa Cruz, Chris Wilmers y James Estes.

“Es significativo porque demuestra que los animales pueden tener una gran influencia en el ciclo del carbono”, explica Wilmers, profesor adjunto de estudios ambientales.

Wilmers, Estes -que es profesor de ecología y biología evolutiva- y sus colaboradores combinaron datos de 40 años sobre las nutrias y los florecimientos de algas desde la isla de Vancouver hasta el extremo oeste de las islas Aleutianas, en Alaska. Hallaron que las nutrias “tienen, sin duda, una gran influencia” en el ciclo del almacenamiento del carbono.

Al comparar la densidad de las algas cuando hay nutrias y cuando no hay de estos animales, descubrieron que “las nutrias tienen un efecto positivo indirecto en la biomasa de las algas, al evitar que prosperen los erizos de mar, que se alimentan de ellas”. Cuando las nutrias están en los alrededores, los erizos de mar se mantienen ocultos en las grietas y consumen restos de algas. Sin nutrias al acecho, los erizos de mar consumen vorazmente las algas vivas.

Las algas son particularmente eficientes a la hora de secuestrar dióxido de carbono de la atmósfera a través de la fotosíntesis. La concentración de carbono en la atmósfera aumentó un 40% desde el inicio de la revolución industrial, lo que provocó un aumento de las temperaturas globales, escribieron los autores.

Wilmers y Estes reconocen que diseminar la población de nutrias no resolverá el problema del aumento de dióxido de carbono en la atmósfera, pero sostienen que la restauración y la protección de las nutrias es un ejemplo de cómo la administración de las poblaciones de animales puede afectar las capacidades del ecosistema para secuestrar carbono.

“En este momento, todos los modelos de cambio climático y los métodos propuestos para secuestrar carbono ignoran los animales”, señala Wilmers. “Pero los animales de todo el mundo, operando de distintas maneras para influir en el ciclo de carbono, podrían, en realidad, tener un gran impacto.”

“Si los ecologistas pueden comprender mejor estos impactos, podría haber escenarios de conservación beneficiosos para todos, en los que las poblaciones de animales se protejan o mejoren y se logre secuestrar el carbono”, agrega.

Mitigar el aumento del dióxido de carbono en la atmósfera es una cuestión urgente en la conservación ambiental global, con muchos obstáculos y sin soluciones fáciles, afirman los investigadores. Al respecto, destacan que se establecieron mercados en Europa y Estados Unidos para comercializar créditos de carbono y, de esta manera, se inyecta un incentivo económico ya sea para reducir la producción de dióxido de carbono o para aumentar el secuestro del mismo.

Los investigadores calculan que el dióxido de carbono eliminado de la atmósfera a través del vínculo entre las nutrias y las algas podría valer entre USD 205 millones y USD 408 millones en la bolsa europea de intercambio climático.

"Una idea tentadora" sería vender el dióxido de carbono secuestrado indirectamente por las nutrias que protegen los bosques de algas, dicen los autores del estudio, "como una manera de pagar por su reintroducción y administración o de compensar las pérdidas a las pesquerías por la depredación de las nutrias.”

Fuente: FIS

Artículo científico: Do trophic cascades affect the storage and flux of atmospheric carbon? An analysis of sea otters and kelp forests

7/16/2011

LOS ERIZOS DE MAR NO PUEDEN CON LAS ALGAS INVASORAS !

Pradera de Posidonia invadida por Lophocladia lallemandii en Sant Elm | E. Infantes
Caulerpa prolifera, planta invasora del Mar Menor.
El erizo de mar (Paracentrotus lividus) solo lucha contra las algas invasoras en una fase inicial o cuando las densidades son muy bajas. Imagen: Enrique Balesteros











Las especies exóticas marinas, entre ellas las macroalgas, se expanden rápido, provocan efectos nocivos en las especies autóctonas, y afectan cada vez más a la diversidad de los fondos del Mar Mediterráneo. Algunas especies nativas, como el erizo de mar (Paracentrotus lividus), podrían luchar contra la invasión, pero solo en una fase inicial o cuando las densidades de algas son muy bajas.

El erizo de mar (Paracentrotus lividus) solo lucha contra las algas invasoras en una fase inicial o cuando las densidades son muy bajas.
Investigadores españoles han analizado cómo los erizos de mar (Paracentrotus lividus) –herbívoros generalistas en el Mediterráneo– podrían limitar, a través de la depredación, la invasión de dos algas introducidas (Lophocladia lallemandii y Caulerpa racemosa), que afectan “gravemente” los fondos marinos.
“Al cabo de siete meses de experimento se comprobó que la depredación de los herbívoros no tenía ningún efecto una vez Caulerpa racemosa estaba completamente establecida, pero sí limitaba su establecimiento en estadios incipientes de la invasión”, apunta a SINC Emma Cebrián, autora principal del estudio e investigadora en el departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad de Girona.
En el caso de Lophocladia lallemandii, los erizos fueron capaces de limitar los incrementos estacionales del alga. “Como el consumo directo de esta especie por parte de los erizos es muy bajo, su disminución se debió más bien a la disminución de otras especies nativas (consumidas por los erizos) y que sirven de sustrato al alga”, comenta la experta.
La investigación, que se ha publicado en Biological Invasions, demuestra que aunque altas densidades de erizos pueden limitar el establecimiento de algas invasoras, “estos no pueden ejercer ningún control en zonas altamente invadidas”, manifiesta la investigadora.
Erizos al ataque
A través del experimento, los investigadores compararon la proporción de algas invasoras disponible en el medio y la realmente consumida (presente en el contenido estomacal). “Los erizos no consumen las invasoras en función de la disponibilidad, sino que tienen preferencias”, señala Cebrián.
A pesar de que las dos especies de algas invasoras son muy abundantes en el medio, “Lophocladia lallemandii fue muy poco consumida mientras que los erizos mostraron cierta preferencia por el consumo de Caulerpa racemosa”, subraya la bióloga.
Para comprobar si el consumo de los erizos podía controlar la invasión de ambas especies, el equipo de investigadores introdujo erizos en alta densidad (12 erizos/m2) en jaulas y siguieron la evolución de las algas invasoras.
Las jaulas se instalaron en zonas completamente invadidas por C. racemosa (invasión establecida), en zonas donde aún era muy rara (estadios iniciales de la invasión) y donde L. lallemandii era muy abundante. “Los erizos solo controlaron la expansión de C. racemosa en las jaulas instaladas donde la invasión era incipiente”, recalca Cebrián.
Según el equipo de investigación, por el creciente impacto de especies exóticas, el estudio de los posibles mecanismos de control de las invasiones, y la resistencia de las comunidades nativas a la invasión, “es de sumo interés”.
Fuente : SINC
Referencia bibliográfica:
Cebrián, Emma; Ballesteros, Enric; Linares, Cristina; Tomas, Fiona. “Do native herbivores provide resistance to Mediterranean marine bioinvasions? A seaweed example” Biological Invasions 13(6): 1397-1408, junio de 2011.
Artículo en inglés :
Sea Urchins Cannot Control Invasive weeds
http://www.sos-oceanos.org