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9/24/2011

DESDE EL ESPACIO: PRIMER MAPA GLOBAL DE LA SALINIDAD DE LA SUPERFICIE DEL OCÉANO



El nuevo instrumento Aquarius de la NASA ha producido desde la órbita terrestre su primer mapa global de la salinidad de la superficie del océano, proporcionando un primer indicio de los descubrimientos previstos por esta misión.
Aquarius, a bordo del Aquarius/SAC-D (Satélite de Aplicaciones Científicas), está realizando las primeras observaciones espaciales de la NASA de las variaciones de salinidad en la superficie de los -un componente clave del clima de la Tierra-. Los cambios de salinidad están relacionados con el ciclo del agua dulce en todo el planeta, y su influencia en la circulación oceánica.
Los datos de salinidad de "Aquarius" están mostrando una calidad mucho mayor de lo que se esperaba ver en esta fase inicial de la misión, dijo el investigador principal de Aquarius en el Earth & Space Research en Seattle, Gary Lagerloef. "Aquarius pronto permitirá a los científicos explorar las conexiones entre la precipitación global, las corrientes oceánicas y las variaciones del clima."
El nuevo mapa, que muestra un tapiz de los patrones de salinidad, demuestra la capacidad de este instrumento para detectar a gran escala la distribución de la salinidad de forma clara y con fuerte contraste. El mapa es una combinación de los datos tomados desde que Aquarius comenzase a funcionar el 25 de agosto. La misión fue lanzada al espacio el 10 de junio.
Para producir el mapa, los científicos compararon estos primeros datos con otros de referencia de la salinidad de la superficie oceánica. Aunque los primeros datos contienen algunas incertidumbres, y restan meses de calibración adicional y trabajo de validación, los científicos están impresionados por la calidad de los datos.
El mapa muestra varias características bien conocidas de la salinidad de los océanos como el aumento de la salinidad en las zonas subtropicales, la mayor salinidad promedio en el Océano Atlántico en comparación con los océanos Pacífico e Índico, y la salinidad más baja en los cinturones de lluvias cerca del ecuador, en el Océano Pacífico septentrional y en otros lugares . Estas características están relacionadas con patrones a gran escala de precipitaciones y la evaporación en el océano, descarga de los ríos y circulación oceánica. Aquarius monitorizará cómo estas características cambian y estudiará su relación con las variaciones climáticas y meteorológicas.
Otras características regionales importantes son evidentes, incluyendo un marcado contraste entre las zonas áridas, de alta salinidad, del Mar Arábigo, al oeste del subcontinente indio, y la baja salinidad de la Bahía de Bengala, al este, que está dominada por el río Ganges y las lluvias del monzón en Asia . Los datos muestran también importantes detalles más pequeños, como una medida más grande de lo esperado de agua de baja salinidad asociada con la salida al Atlántico desde el río Amazonas.

Más información: http://www.nasa.gov/aquarius




http://www.sos-oceanos.org

11/04/2010

El cambio climático cambió las corrientes marinas del Atlántico hace 10.000 años.

Las corrientes marinas del océano Atlántico cambiaron de dirección hace unos 10.000 años, con el fin de la época glacial, según un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), que da información para que los actuales modelos matemáticos puedan predecir qué pasará con el cambio climático.

Hace 10.000 años, cuando el ser humano todavía convivía con el mamut y el rinoceronte lanudo, el océano dio marcha atrás. El planeta estaba saliendo de la última glaciación y el cambio climático provocó que las aguas profundas en el Atlántico circularan de norte a sur, como ahora, en lugar de a la inversa, como ocurría hasta entonces.

Este hallazgo, publicado esta semana en la revista Nature, tiene implicaciones trascendentales para el clima del futuro inmediato, según explica uno de los autores del descubrimiento, Rainer Zahn, de la UAB.

"Hemos comprobado que el océano responde de una manera muy sensible a cambios muy pequeños en la sal, provocados por modificaciones del clima. Y, en los próximos cien años, con el calentamiento global, la salinidad va a cambiar", señala. Hace 20.000 años, cuando la glaciación alcanzó su pico, el sur del planeta se congeló, el hielo retiró agua del océano y el líquido marino que quedó era mucho más salado. Y a más sal, más peso.

El balance de densidad hizo que el agua fluyera desde el sur hacia el norte por el fondo del océano. Hace 10.000 años, con el calentamiento que ahuyentó a los mamuts hacia el norte y permitió que el ser humano adoptara la agricultura, la circulación del Atlántico se situó como actualmente, fluyendo desde la costa de Noruega y Groenlandia hasta Suráfrica y Argentina. Algunos modelos matemáticos habían intuído este cambio de sentido en el océano, pero "hasta ahora no se había demostrado", según destaca el físico Pere Masqué, codirector del trabajo y también investigador de la UAB.

Zahn y Masqué sostienen que el actual calentamiento global podría tener "efectos similares en su intensidad". La corriente del Golfo, que transporta volúmenes enormes de agua templada desde el golfo de México hasta la costa occidental de Europa, es parte de esta circulación del océano Atlántico.

"Cuando las aguas calientes llegan a la atmósfera de Europa, más fría, hay más evaporación y más lluvias. Si la Corriente del Golfo pierde fuerza, Europa recibirá menos lluvias y España se convertirá en un desierto como las sabanas africanas", advierte Zahn. Los modelos matemáticos actuales predicen que la Corriente del Golfo se debilitará un 30% en el próximo siglo, según este físico. Ahora habrá que revisarlos.

Para Masqué, el descubrimiento, conseguido gracias a los estudios del sedimento del fondo marino, no es "ni una buena noticia ni una mala" para el clima del futuro. "Lo importante es que ahora, al conocer mejor el pasado, la comunidad científica va a poder calibrar mejor sus modelos y predecir de forma más fiable los cambios del futuro", apunta.

Fuente; http://www.uab.cat/