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4/21/2011

BAJO LAS OLAS SIGNOS PREOCUPANTES, EL VERTIDO DEL GOLFO DE MÉXICO UN AÑO DESPUÉS

Credit imagen: NOAA Fisheries Image Gallery

Un año después del derrame de petróleo de BP las cosas están mejor a lo largo de la costa del Golfo. Los camaroneros esperan una gran cosecha, los turistas están regresando y los pescadores trabajan de nuevo.
Pero clasificar la suerte de la fauna que vive en y alrededor del Golfo de México desde el masivo derrame de BP de hace un año no es tan fácil.
"Yo no creo que nadie sepa todavía donde estamos", dijo Tom Brosnan, un científico ambiental de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), la agencia principal del gobierno de EE.UU. que luchó contra el derrame. "Estamos haciendo diversos estudios de los hábitats de aguas profundas de la zona pelágica a la costa, y va a tomar algún tiempo para averiguarlo".
Para empezar, hay un montón de razones para el optimismo. Las aguas superficiales están limpias y la NOAA levantó el cierre que mantuvo a los barcos de pesca fuera del agua durante meses el verano pasado. Playas consideradas por la agencia con manchas "moderadas o abundantes de petróleo" han caído a 66 millas en la primavera desde las 1.050 millas durante el peor momento del vertido. Muchos pantanos parecen estar regresando a la productividad.
Pero bajo las olas, hay signos preocupantes.
Los científicos están encontrando un aumento alarmante de delfines botella bebé muertos o enfermos, una tendencia que se inició antes del escape del 20 de abril de 2010, pero que ha aumentado desde entonces. Ian MacDonald, un biólogo marino de la Universidad Estatal de Florida, dice que los 160 delfines muertos son la punta del iceberg biológico.
"Representan una fracción de la verdadera mortalidad", dijo MacDonald. "Los jóvenes del año que han aparecido muertos, no se ve en este sentido desde hace varios años".
Los funcionarios también han visto un aumento en las muertes de tortugas marinas: 141 durante los primeros meses de este año, lo que está por encima de lo normal.
MacDonald señaló que después del derrame del Exxon Valdez, la población de orcas en Prince William Sound se redujo en un 40 a un 45 por ciento. Sin embargo los investigadores fueron incapaces de probar que estaba relacionado con el derrame de petróleo.
Algo similar ocurrió con la población de arenque de la región, que desapareció tres años después del accidente del vertido de Alaska y no se ha recuperado todavía.
Otra mala señal es menos visible. Los investigadores, que utilizan robots submarinos, están encontrando en los frágiles ecosistemas de aguas profundas corales impregnados de petróleo. Samantha Joye, una investigadora de la Universidad de Georgia, encontró estas zonas muertas en el fondo marino durante cinco expediciones después del derrame.
"El petróleo no ha desaparecido, sino que simplemente no es ahí donde podemos verlo", dijo Joye a la Associated Press.
Más de 60 estudios con fondos federales se están llevando a cabo esta primavera a lo largo de la costa para determinar que daños fueron hechos por el derrame de BP, y lo que podría ser el resultado de la variabilidad natural en las poblaciones animales.
NOAA ha comenzado un censo aéreo de delfines, tortugas, ballenas y otros mamíferos marinos a lo largo de toda la costa. Los investigadores también están comenzando una comparación más detallada de dos poblaciones de delfines, una en la bahía de Barataria, Luisiana, que se vio afectada en gran medida por el petróleo, y otra en la Bahía de Sarasota, Florida, que estaba intacta. Los animales son capturados, marcados y examinados por una variedad de efectos sobre la salud.
Algunos científicos se han quejado de que la próxima batalla judicial sobre el derrame entre BP y el gobierno ha llevado a los resultados de la investigación a estar paralizados, al menos por ahora. Brosnan de la NOAA dice que espera que se llegue a una cifra definitiva.
Críticos como MacDonald del FSU, sin embargo, dicen que el proceso de "Evaluación Federal de los Recursos Naturales" de los daños no se trata de la verdad, se trata de dinero".
"La lección que debe sacarse de todo esto es que la gente de esta región depende de la salud de sus ecosistemas marinos", dijo MacDonald. "Este fue un evento que afectó a nuestro hogar y deben pagarnos por ello. Y en el uso del petróleo, deben estar dispuestos a pagar el costo real".
A pesar de la incertidumbre sobre los impactos a largo plazo del derrame de BP, Washington se está moviendo agresivamente para regresar a la normalidad. El gobierno de Obama aprobó 10 permisos de exploración en las últimas semanas, mientras que los republicanos en el Congreso están patrocinando proyectos de ley para levantar las restricciones para la perforación en nuevas áreas de la costa de EE.UU.


7/09/2010

DAÑO IRREPARABLE GOLFO MÉXICO

Articulo aparecido en prensa 9 julio 2010
La información sobre lo ocurrido en aguas del Atlántico a un kilómetro de profundidad bajo el mar sigue siendo motivo de rumores. La información oficial es casi nula. Las fuentes del gobierno de Obama se reservan cualquier comentario mientras British Petroleoum, empresa responsable del daño gana tiempo con abogados para respaldar sus pérdidas. La humanidad se encuentra ante un inminente desastre que no tiene vuelta atrás aseguran expertos internacionales que han ofrecido su ayuda a EEUU para intentar parar la pérdida. El daño ambiental se extiende hacia las nubes. Ha generado lluvia ácida que contiene gran cantidad de alquitrán. La prensa es apartada de las cercanías.


2 millones de litros de petróleo por día se escapan de una fractura en el fondo del mar a lo largo de 11 kilómetros de distancia. Este dato fue confirmado por Anatoly Sagalevich del Instituto Shirshov de Oceanología de Rusia. El científico posee un record de buceo a profundidad y se encarga de informar al pentágono y al presidente de EEUU cada hora, de lo acontecido. Sin embargo el científico rompió el silencio al entender que la dimensión del daño era superior. El intento del gobierno de minimizar el problema por una cuestión de seguridad nacional y de eludirlo por parte de BP, son argucias que no contribuyen a encaminar una salida, según Sagalevich.

La información fue filtrada sutilmente por medio de un amigo de Sagalevich, Matthew Simmons quien fuera asesor principal sobre energía del ex Presidente George W. Bush, a quien los reportes de los medios Estadounidenses señalan abiertamente: “Matthew Simmons se está apegando a su historia de que hay otro gigantesco derrame en el Golfo de México bombeando tremendas cantidades de petróleo hacia el Golfo. En “Fast Money” de la CNBC, dice que le sorprendería si la BP pudiera pasar de este verano, diciendo que este desastre es culpa completa de la BP”. (Sorcha Faal. publicación científica de Rusia. “Sombrío y preocupante de ser verdad). http://sorchafaal-en-espanol.blogspot.com/2010/06/cientificos-advierten-que-el-fondo.html

En este primer caso la oferta de Rusia, una vez notificado el Kremlin, es detonar cabezas nucleares para cerrar la abertura. La oportunidad es de 5 a1. Es decir, solo uno de los intentos de 5 realizados ha fallado, según reportes de experimentos que datan de la efectividad de este recurso. La otra alternativa es esperar 30 años que seque el pozo, lo cual directamente significaría la contaminación de casi el 80 % de la masa de agua del océano. Obama no ha emitido sonido convincente alguno en señal de convencimiento.

Derrame profundo 2
Así han titulado a este operativo las fuentes científicas que arriman opciones al gobierno de EEUU para evitar que el escape de petróleo aumente. Amy Goodman, presentadora del noticiero independiente Democracy Now (NY) destaca en su columna del jueves 7 de junio, que científicos de todo el mundo están listos para, literalmente, sumergirse y poder entender lo que está sucediendo con el petróleo y el gas que están saliendo a la superficie en el Golfo de México con la fuerza de un volcán tras la explosión de la plataforma petrolífera de BP. Sin embargo hay un problema: BP no se los permite.

Cita a Ira Leifer, científico del Grupo Técnico de Medidas de Tasa de Flujo designado por el gobierno, investigador del Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de California, Santa Bárbara. El y un grupo de colegas presentaron a BP planes para desarrollar un estudio intensivo del derrame de petróleo de la plataforma Deepwater Horizon. Fueron ignorados por BP a pesar, inclusive de la mediación del Diputado Ed Markey, Demócrata de Massachussets y miembro del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes.

Prohibiciones a la prensa
Goodman denuncia que la información no fluye libre como el petróleo bajo el mar. Las opiniones de expertos internacionales no son consideradas. Los medios están excluidos de información calificada. Todo supone que BP gana tiempo para “algo” que no precisamente contribuye a solucionar el problema. Fotógrafos y reporteros han sido advertidos de no acercarse a 20 metros de los buques de respuesta o de las barreras de agua. Han sido expulsados por guardias de playas y policía forestal que resguarda zonas cercanas.

Se prohíbe volar por debajo de 900 metros de altura sobre la zona cero. La prensa en general manifiesta su indignación por una situación en que los medios de comunicación son considerados un inconveniente.

Las noticias sobre la negación del acceso a los medios se acumulan al igual que las bolas de alquitrán en la playa (que ahora han llegado hasta el Lago Pontchartrain de Louisiana y a las playas de Texas). La periodista de Mother Jones, Mac McClelland describe su experiencia. “Mi problema con el acceso se remonta a más de un mes atrás. Las calles estaban bloqueadas por subcomisarios en cualquier lugar que podía ser bloqueado por una carretera. Y en los lugares donde no se puede bloquear el acceso a la carretera, donde solo hay playas abiertas, hay guardias de seguridad privados que le dicen a la gente que se tiene que ir. Hay trabajadores de limpieza que le dicen a la gente que no pueden pasar. (sic)

No se pueden tomar fotos ni a distancia, ni de los animales que llegan moribundos a las playas. Igual que la prohibición de fotografiar los ataúdes de soldados que volvían de Irak durante el gobiernote G.W. Busch, ahora la política apunta a no dejar retratar la magnitud de una tragedia que costará mucho mas caro que todo el dinero de las indemnizaciones o compensaciones que puedan calcular las aseguradoras.


Fuentes:
http://www.jakueke.com/

Foto: Voluntarios recogen alquitrán de las playas. (archivo).
http://www.elpais.com/recorte/20071208elpepuint_14/XLCO/Ies/marea