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10/03/2010

DELFINES DE DISTINTAS ESPECIES INTENTAN COMUNICARSE EN UN LENGUAJE COMÚN


Un estudio preliminar indica que cuando se juntan dos especies de delfines, éstas intentan comunicarse en un lenguaje común.

Los delfines nariz de botella (Tursiops truncatus) y Guyana (Sotalia guianensis) , dos especies lejanamente emparentadas, a menudo se juntan en una suerte de reunión social en las aguas frente a Costa Rica.

Ambas especies emiten sonidos únicos, pero cuando se reúnen, cambian la forma en que se comunican y comienza a utilizar un lenguaje intermedio.

Esto plantea la posibilidad de que las dos especies se estén comunicando de alguna manera.
Los detalles aparecen en la publicación Ethology.
No está del todo claro qué es lo que tiene lugar durante el encuentro de estas dos especies, pero es la primera evidencia de que los animales modifican sus comunicaciones en presencia de otras especies, no solamente con delfines de su propia clase.
La bióloga Laura May-Collado, de la Universidad de Puerto Rico, en San Juan, hizo el descubriento estudiando delfines que nadaban en la reserva natural de Gandoca-Manzanillo, en la costa caribe sur de Costa Rica.

Los delfines nariz de botella (Tursiops truncatus) son más grandes y miden hasta 3,8 metros, con una extendida aleta dorsal.

Los delfines Guyana (Sotalia guianensis) más pequeños, miden unos 2,1 metros de largo y poseen una aleta dorsal de menor dimensión y una nariz larga.


Cuando los delfines nariz de botella nadan juntos, emiten llamados largos, de baja frecuencia, que son modulados.

Por contraste, los delfines Guyana se comunican normalmente utilizando silbidos de alta frecuencia que tienen su particular y propia estructura.

A menudo, estas especies nadan juntas en un solo grupo. Su interacción, generalmente, es antagonística, dado que los delfines nariz de botella hostilizan a los delfines Guyana, de tamaño más pequeño.

Cuando los dos tipos de delfines se reúnen, producen diferentes tipos de llamados, según descubrió la doctora May-Collado.

Los sorprendente es haber descubierto este intento de comunicación entre especies lejanamente emparentadas.

Crucialmente, los llamados emitidos durante estos encuentros de varias especies son de frecuencia y duración intermedias.

En otras palabras, los delfines comienzan a comunicarse en un estilo que es asequible a las dos especies.

"Me sorprendieron estos hallazgos, ya que esperaba que ambas especies enfatizarían, quizás hasta la exageración, su particular sistema de señales", le dijo la doctora May-Collado a la BBC.

"En vez de eso, las señales grabadas durante estos encuentros se hicieron más homogéneas. Esto fue un descubrimiento que me entusiasmó", agregó la bióloga.

Por el momento, la doctora Collado-May no tiene claro si ambas especies están tratando de cambiar la forma en que se comunican o si es una de las dos especies tratando de sonar como la otra.

Según el periodista de la BBC, Matt Walker, editor de noticias del medioambiente, la otra cosa que no está clara es si las dos especies están aprendiendo a comunicarse entre ellas, o si los delfines Guyana por sí solos están emitiendo esos sonidos debido a estrés.
Esto se debe a que su equipo de sonido sólo puede grabar los llamados totales producidos por grupos de especies mixtas de delfines y no se pueden separar los sonidos emitidos por individuos.

"Esto limita lo que yo pueda decir sobre el contenido de su comunicación", dice la científica.

Sin embargo, se sabe que los delfines tienen una extraordinaria habilidad para cambiar sus sonidos cuando "conversan" con otros individuos, o para asegurar que se les escuche por encima de la contaminación acústica ambiental.

Según el periodista de la BBC, Matt Walker, editor de noticias del medioambiente, la otra cosa que no está clara es si las dos especies están aprendiendo a comunicarse entre ellas, o si los delfines Guyana por sí solos están emitiendo esos sonidos debido a estrés.

Incluso, podría ser el caso de que los delfines Guyana estuvieran intentando "emitir sonidos de amenaza en el lenguaje del invasor", todo esto en un intento de disuadir a los delfines nariz de botella", concluye la doctora May-Collao.
Fuente:http://www.hmx.es/

9/18/2010

Los peces voladores planean igual de bien que las aves


Los peces voladores planean tan bien o mejor que las aves, según un estudio de la Universidad Nacional de Seul en Corea que se publica en la revista 'Journal of Experimental Biology'.

Los peces voladores pueden permanecer fuera del agua más de 40 segundos y cubrir distancias de hasta 400 metros a velocidades de 70 kilómetros por hora. Los investigadores realizaron su estudio para descubrir cómo estos peces se mantienen arriba fuera del agua.

Los científicos seleccionaron cinco peces de tamaño similar que fueron disecados, algunos con sus aletas extendidas, como si estuvieran volando, y uno con las aletas hacia atrás contra el cuerpo, y cuya aerodinámica se testó en un túnel de viento. Los investigadores ajustaron sensores de fuerza de 6 ejes a las alas de los peces e inclinaron el cuerpo de los peces en diferentes ángulos y midieron así las fuerzas de las aletas de los peces voladores a la vez que simulaban su vuelo.

Los científicos descubrieron que los peces planeaban mejor que los insectos y tan bien como aves como los petreles y los ánades. Los datos mostraron que los peces planeaban más lejos cuando se encontraban paralelos a la superficie, algo que se puede apreciar cuando se avistan sobre el océano. Los investigadores también descubrieron que el pez era muy estable al planear aunque la estabilidad del pez con las aletas hacia atrás en posición de natación era inestable, una característica necesaria para manejarse en el medio acuático. Por ello, el pez volador está adaptado a vivir en ambos ambientes.

Posteriores pruebas en el túnel de viento mostraron que el vuelo rasante del pez paralelo a la superficie marina les permite cubrir distancias más largas. Además, los investigadores explican que la gran aleta del pectoral en la parte delantera y la aleta pélvica más pequeña en la parte trasera del pez acelera el flujo de aire hacia la cola como en un cohete, lo que mejora el vuelo.

Los científicos estudian ahora la posibilidad de desarrollar un aeroplano que explote la aerodinámica del planeo rasante a la superficie inspirada en la tecnología biológica del pez volador.

Fuente:
http://jeb.biologists.org/cgi/content/full/213/19/i

9/17/2010

Hallan una nueva especie de esponja en la Antártida "Stylocordyla chupachups2

Un equipo de científicos presentan una nueva especie de esponja de los fondos sumergidos de la Antártida, y debido a las similitudes de esta con el famoso caramelo con palo, el Chupa-Chups, le han puesto como nombre científico 'Stylocordyla chupachups'.

Los investigadores del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), y del Centro de Estudios Avanzados de Blanes(CEAB-CSIC), han confirmado la presencia de una nueva especie de esponja en en aguas del polo sur y que denominaron primeramente 'Stylocordyla boreales'. El estudio ha sido publicado en la revista Polar Biology.

"Le hemos puesto el nombre del caramelo como homenaje a nuestros hijos pequeños, que son los que más sufren nuestra ausencia cuando nos embarcamos en expediciones durante meses a océanos lejanos como el Antártico", comenta el investigador del departamento de Biología Marina y Oceanografía del ICM-CSIC, Josep Maria Gili, y miembro del grupo que recogió por primera vez este tipo de esponjas en su segunda campaña antártica en el año 2000.

Biodiversidad marina

Las esponjas son uno de los grupos de invertebrados predominantes a los mares del Antártida. Representan aproximadamente el 75% de la biomasa de las comunidades bentónicas (organismos que viven sobre sustratos al fondo del mar), especialmente entre 100 y 200 metros de profundidad. Junto con su omnipresencia, las esponjas antárticas destacan por su diversidad: hasta ahora se han registrado unas 350 especies diferentes, entre las cuales se ha sumado recientemente la 'Stylocordyla chupachups'.

En concreto, la esponja-Chupachups rechaza los fondos duros de la plataforma continental del mar de Weddell y prefiere las superficies horizontales o inclinadas. Las poblaciones más densas se encuentran a entre 150 y 300 metros de profundidad y cada vez que se produce un desprendimiento de bloques de hielo de un iceberg (hecho que destruye el fondo marino), es de las primeras especies a repoblar el ecosistema. Los nutrientes almacenados al hielo se precipitan al fondo del mar y la vida crece de nuevo. Por este motivo se puede deducir que la presencia de estas esponjas indica que ha habido una colonización recientemente.

El hallazgo pone de manifiesto la diversidad biológica de las aguas polares y para advertir que "las especies más comunes en las aguas antárticas son exclusivas de este continente", declara Josep María Gili. Tan específicas son estas esponjas que parece ser que acumulan 30 millones de años de aislamiento.

Plantas endémicas
Pradera de 'Stylocordyla chupachups' en la Antártida. CSIC
El hallazgo de esta nueva especie ha roto con una de las creencias dentro del ámbito de la biodiversidad marina, la bipolaridad. Esta consiste en que una determinada especie habita a la vez en los dos polos del planeta. Contrariamente a este patrón, la 'Stylocordyla chupachups', al igual que muchas de las especies de la Antártida, es endémica de este continente, es decir, que sólo se encuentra en esta zona. Este hecho está relacionado con el origen del Antártida (el antiguo continente de Gondwana), región que no está vinculada a los continentes que conforman hoy en día los mares del hemisferio norte.

Las esponjas en general son un grupo de invertebrados conocidos desde tiempos remotos pero no hay muchos estudios sobre ellas. Los robots submarinos han puesto de manifiesto que, por debajo los 50 metros de profundidad, las esponjas dominan el ecosistema. La simplicidad de estos organismos hace que sean muy eficientes y se adapten fácilmente a cualquier entorno. Su alimentación consiste en partículas que se precipitan al fondo desde la superficie marina.

Fuente: El periódico.com