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11/30/2011

CONGELAN MUESTRAS GENÉTICAS DE LA GRAN BARRERA DE CORAL AUSTRALIANA PARA ASEGURAR SU PRESERVACIÓN



Muestras genéticas de corales de la Gran Barrera de Coral, situada en el noreste australiano y declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1981, fueron congeladas para asegurar su preservación, informaron hoy los medios locales.

Se trata de células embrionarias y espermatozoides de dos especies de corales que formarán parte de un banco de muestras de animales en peligro creado en el Zoológico de Taronga Western Plains en la ciudad de Dubbo, a unos 300 kilómetros al noroeste de Sídney.

La portavoz del Instituto Australiano de Ciencias Marinas, Madeleine van Oppen, explicó hoy a la emisora ABC que "las células congeladas se mantienen vivas para que podamos descongelarlas en el futuro y el semen pueda ser utilizados para fertilizar los huevos.

"Esperamos que el desarrollo tecnológico se desarrolle de tal manera que podamos hacer crecer nuevamente las colonias de corales a partir de las células congeladas", aunque confió en que los arrecifes puedan ser preservados y que estas muestras "nunca deban ser utilizadas".

Por su lado, la jefa de los programas de conservación e investigación del zoológico, Rebecca Spindler, dijo que las ampollas contienen miles de millones de semen de corales y células embrionarias, conservadas en nitrógeno líquido, capaces de producir millones de nuevos corales.

Estas muestras pueden conservarse "por cientos de años", comentó Spindler al diario "Sydney Morning Herald", al subrayar que las muestras representan "un seguro" contra las amenazas que ponen en peligro a las especies como el efecto invernadero.

Spindler recogió hace dos semanas las muestras de dos especies de corales comunes, la "Acropora millepora" y la "Acropora tenuis", junto a la científica estadounidense Mary Hagedorn, una experta mundial en reproducción de corales in vitro del Instituto Smithsonian.

"Después necesitaremos preguntar a los expertos australianos en corales sobre cuáles son las especies más importantes del país que debemos guardar", agregó.

La salud de la Gran Barrera de Coral - que alberga 400 tipos de coral, 1.500 especies de peces y 4.000 variedades de moluscos- empezó a deteriorarse a partir de 1990, cuando se detectó el primer descenso en su crecimiento, de un 0,3 por ciento, y una menor calcificación en los corales.

Según los estudios del Instituto Australiano de Ciencias Marinas, la caída del crecimiento de la superficie coralina de la Gran Barrera se debe al doble impacto del calentamiento del agua del mar y el aumento de su acidez por la mayor presencia de dióxido de carbono en la atmósfera.

Fuente: prensa digital







http://www.sos-oceanos.org

9/17/2011

DESCUBIERTA NUEVA ESPECIE DE DELFÍN "TURSIOPS AUSTRALIS "

                                          Foto: KATE CHARLTON-ROBB/AFP/Getty Images


Científicos en Australia descubrieron una nueva especie de delfín en la costa sur del país.

"Inicialmente pensamos que se trataba de una de las dos especies conocidas de delfín mular o nariz de botella (Tursiops truncatus), pero al analizar sus características genéticas vimos que eran muy diferentes", dijo la investigadora que hizo el descubrimiento, Kate Charlton-Robb, de la Universidad Monash en Melbourne.

"Examinamos también la morfología del cráneo, del resto del cuerpo y sus hábitos de alimentación y en cada caso comprobamos características singulares que no correspondían a las dos especies conocidas de nariz de botella".

Charlton-Rob llamó a la nueva especie Tursiops australis, aunque será conocida por el nombre común de delfín Burrunan, una palabra de lengua aborigen que significa pez grande del tipo marsopa.

"Es un descubrimiento increíble y fascinante. Desde fines del siglo XIX sólo se han descrito formalmente tres especies nuevas de delfines", señaló Charlton-Robb.

Solamente hay unos 150 ejemplares en la región, de acuerdo a la científica, y uno de los objetivos ahora es "obviamente la conservación de esta especie para que las futuras generaciones puedan disfrutar de su presencia y seguir con las investigaciones".

"Lo que hace a esta especie aún más emocionante es que estos delfines estaban viviendo cerca nuestro, prácticamente bajo nuestras narices", dijo Charlton-Robb.

Sólo se conocen poblaciones en la bahía de Port Phillip en Melbourne y los lagos de Gippsland en el estado de Victoria, así como en aguas de la isla de Tasmania y del estado de Australia del Sur.

Como parte de la investigación, los científicos analizaron la colección de cráneos de delfines recolectados durante el siglo pasado en el Museo de Victoria.

El estudio fue publicado en la revista científica online PLoS (Public Library of Science).


NOTA: No es la primera vez que científicos australianos descubren el nacimiento de una nueva especie de delfín, ya en julio de 2005 investigadores australianos anunciaron el descubrimiento de una nueva especie de delfín hallado en las costas poco profundas al norte de Australia.
Estos delfines eran inicialmente confundidos con los del tipo irrawady, muy común en las zonas costeras y los principales ríos de Asia y el norte de Australia.
La nueva especie -llamada snubfin- fue identificada oficialmente gracias a investigaciones genéticas efectuadas en California.
"Existen claras diferencias entre ambas poblaciones (la snubfin y la irrawady) que no habían sido reconocidas antes y que fueron confirmadas mediante estudios de ADN", indicó Isabel Beasley, responsable de la investigación de la Universidad James Cook de Townsville, Australia.
Beasley indicó que es imposible estimar cuántos delfines conforman esta nueva especie, ya que aún no se conoce mucho acerca de ella. Sin embargo, se sospecha que existen cerca de 200 en las costas del estado de Queensland.
"Esto significa que Australia tiene ahora una especie endémica viviendo en sus costas lo cuál, le otorga prioridad en el tema de conservación", aseguró Beasley.
Estos delfines viven amenazados por actividades humanas.
Ya que el snubfin vive tan cerca a las costas, Beasley advirtió del peligro que corre este nuevo tipo de delfín de verse atrapado accidentalmente en las redes de pesca y de sufrir el impacto del desarrollo costero.
Beasley comenzó a estudiar estos delfines luego de notar varias diferencias entre el tamaño y el color de los delfines asiáticos y los australianos.
Los delfines australianos snubfins presentan tres colores distintos en el cuerpo, que van del marrón oscuro al blanco.
Asimismo, se midió el tamaño de sus cráneos y las medidas externas de su cuerpo.
El nombre científico de esta nueva especie es Orcaella Heinsohni, en honor del investigador George Heinsohn, quien examinó los restos de delfines depositados por la marea en las playas australianas, entre la década del 1960 y la 1970.


8/08/2011

RESCATE EXITOSO DE UNA CRÍA DE BALLENA EN LA COSTA AUSTRALIANA

AFP


Una cría de ballena quedó varada en una playa de Costa de Oro, Australia, de la que fue rescatada y guiada de nuevo al mar. Los equipos de rescate cavaron un canal en la arenacon la ayuda de excavadoras. Para facilitar el rescate, esperaron a que subiera la marea, y con la ayuda de dosjet ski, la cría de ballena fue devuelta suavamente al agua.


Según medios locales el cetáceo pesaba cerca de 1.500 kilos. También se cree que el bebé pudo separarse de su madre, por lo que el equipo de ciencia marina de Seaworld supervisará la ballena con la esperanza de que pueda reunirse con su madre.

12/13/2010

COMUNICADO CONJUNTO CONDENANDO "LA CAZA CIENTÍFICA" DE BALLENAS


Gobiernos de América del Norte, Europa y Oceanía han emitido un comunicado expresando preocupación por las posibles confrontaciones entre balleneros y conservacionistas durante los próximos meses en el Santuario de Ballenas del Océano Austral a medida que se acerca una nueva temporada de la denominada "caza científica" de ballenas que Japón realiza en la Antártica.
El comunicado emitido conjuntamente por los gobiernos de Australia, Holanda, Nueva Zelanda y Estados Unidos coincide con el reciente zarpe de la flota ballenera japonesa hacia la Antártica con el fin de cazar cerca de mil ballenas, incluidas especies clasificadas En Peligro, bajo supuestos fines de "investigación científica". También se realiza a pocos días del zarpe de la flota anti-ballenera de la organización Sea Shepherd con el objetivo de impedir la matanza de ballenas durante los próximos meses.
En el comunicado los cuatro gobiernos afirmaron que se encuentran "profundamente preocupados que las confrontaciones en el Océano Austral puedan resultar en personas heridas o en la pérdida de vidas humanas entre los miembros de las tripulaciones" y recordaron que "muchos de los tripulantes son ciudadanos de nuestros países".
También hicieron un llamado a que "los capitanes de las embarcaciones involucradas en estas acciones en el Océano Austral tomen la responsabilidad de garantizar la seguridad de la vida humana en el mar como la prioridad más alta".
Las naciones también reiteraron su rechazo a la matanza de ballenas afirmando que "Nos mantenemos firmes en nuestra oposición a la caza de ballenas en el Santuario de Ballenas del Océano Austral, establecido por la Comisión Ballenera Internacional, y estamos decepcionados por el reciente zarpe de la flota ballenera japonesa hacia la Antártica". Adicionalmente destacaron el derecho de los individuos a realizar protestas pacíficas, incluyendo en la alta mar.
Los gobiernos aprovecharon de condenar cualquier "acto peligroso o de violencia" de ambas partes y advirtieron que "cualquier actividad ilegal será abordada de acuerdo a la legislación internacional y doméstica".
El comunicado finaliza afirmando que "Australia, Holanda, Nueva Zelanda y Estados Unidos están comprometidos con la moratoria global sobre la caza comercial de ballenas así como de una significativa reforma de la CBI".
Por su parte, más de 40 organizaciones civiles de América Latina e internacionales realizaron un llamado a los gobiernos de la región hace poco más de una semana para que condenen públicamente la nueva temporada de "caza científica" de ballenas en el Santuario del Océano Austral. Sin embargo la solicitud aún no ha sido respondida por ningún gobierno.
Fuente: AFP





Sitio web:http://www.sos-oceanos.org

9/02/2010

REVÉS PARA JAPÓN: DEMUESTRAN QUE NO ES PRECISO CAZAR BALLENAS PARA INVESTIGARLAS


Revés para Japón: demuestran que no es preciso cazar ballenas para investigarlas
Los científicos demuestran que no es necesario matar ballenas para investigarlas. Los investigadores encontraron que las muestras del soplo de ballenas, delfines y otras especies de cetáceos, son un método eficaz para reunir muestras genéticas de estos mamíferos marinos.

Para la Dra. Celine Frere, de la Universidad de Queensland, los resultados de la investigación son un revés para la denominada “caza científica” de ballenas que realiza Japón. “Quizás ahora los investigadores japoneses verán que no es necesario matar ballenas para obtener la información” afirmó Frere.

Científicos de la Universidad de Georgetown, del Acuario Nacional de Baltimore (Estados Unidos) y la Universidad de Queensland (Australia) extrajeron material genético (ADN) de las exhalaciones o soplos de delfines. Los investigadores encontraron que las muestras del soplo de ballenas, delfines y otras especies de cetáceos, son un método eficaz para reunir muestras genéticas de estos mamíferos marinos.

La nueva metodología está siendo aplicada en la población de delfines silvestres de Bahía Tiburón de Australia, la cual ha sido estudiada por más de 20 años. “Tanto la toma de biopsias como de muestras de soplo requieren aproximarse a los animales, pero en este último caso, éstas pueden obtenerse cuando los delfines nadan cerca de la proa de la embarcación sin necesidad de mantener ningún contacto físico con los animales” explicó Mann.

Para Janet Mann, bióloga y profesora de la Universidad de Georgetown, “la técnica tradicional de obtener biopsias mediante pequeños dardos lanzados con ballesta no es apropiada para animales muy jóvenes y requiere de considerable experiencia de parte del investigador para no herir a los animales, por lo que la identificación de métodos alternativos para el estudio de los cetáceos es una prioridad, en particular para especies que se encuentran protegidas internacionalmente”.

Bárbara Galletti, miembro de Consorcio Indo Pacífico de Ballena Azul, afirmó que “hace décadas que se sabe que la ‘caza científica” no tiene justificación e, incluso, estas matanzas han sido cuestionadas en reiteradas oportunidades por el Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional. Este estudio de vanguardia fortalece aun más los argumentos contra la matanza de estos mamíferos marinos con supuestos fines científicos”.

Enlace:http://www.plosone.org/

8/17/2010

AUSTRALIA, HACIENDO TODO LO POSIBLE PARA PROTEGER SUS FONDOS MARINOS ANTE EL CALENTAMIENTO GLOBAL


NOTICIA DE PRENSA

El cambio climático ya está matando corales y dañando algunos ecosistemas de la Gran Barrera de Coral australiana, un parque de unos 2.600 arrecifes coralinos que abarca una extensión de 345.000 kilómetros cuadrados y da lugar a un negocio anual de casi 3.500 millones de euros
.
Desde 1991, el nivel del mar en la región ha subido en aproximadamente tres milímetros al año y las temperaturas elevadas prolongadas ya han dado dos episodios de blanqueo masivo y severo de los corales de la zona. Cuando la temperatura del agua aumenta por encima de los niveles normales el alga que rodea los corales y que es la que les da color y alimento se desprende, lo que provoca que el coral se vuelva blanco y quede desprotegido. La mayoría de los arrecifes se enfrenta a un futuro complicado si los gobiernos no actúan para limitar las emisiones.

Las previsiones, si no cambian las cosas, es que la temperatura del mar continúe subiendo y que en el 2100 sea entre uno y tres grados centígrados más alta que en la actualidad. La dimensión de los daños dependerá de si hay un acuerdo global, pero también de lo preparado que esté el ecosistema.

Por ello, mientras los gobiernos aspiran a llegar a un acuerdo en la próxima conferencia de Cancún sobre cambio climático, en noviembre, los expertos en Australia han decidido unir fuerzas y prepararse para hacer frente a lo peor.

"El
calentamiento afecta también a las tortugas, porque sabemos que la temperatura de la arena es la que determina el sexo de las tortugas. Si los huevos logran mantenerse por debajo de una temperatura determinada, nacerán machos, por lo que están naciendo muchas más hembras", explicó Richard Leck, de la organización WWF: "Es muy difícil hacer predicciones sobre los impactos específicos del cambio climático", dijo David Souter, director del Centro de Investigación del Arrecife y del Bosque Tropical (Reef and Rainforest Research Centre). "Si reducimos las presiones no relacionadas con el cambio climático y adoptamos estrategias de gestión innovadoras, mitigaremos algunos aspectos del cambio climático, podremos mantener comunidades diversas del arrecife a corto plazo y daremos a la Gran Barrera una mayor posibilidad de sobrevivir a largo plazo", añade Souter.

"
Australia cuenta con el plan de zonas especiales que la Autoridad del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral creó en julio del 2004 y que prohíbe la pesca y la navegación en el área protegida", precisa este investigador.

Este plan vela por la totalidad de la Gran Barrera pero establece una protección extraordinaria para un 33% del área, once millones de hectáreas, y ofrece fórmulas para paliar los efectos negativos que la medida tiene para los pescadores y los recolectores de cangrejos.

El gobierno federal, el gobierno del estado de Queensland, ecologistas, empresarios, granjeros y los propietarios ancestrales de la tierra (las comunidades aborígenes) están haciendo todo lo posible para que –al menos– parte de la Gran Barrera de Coral pueda sobrevivir al aumento de las temperaturas del agua del mar, la acidificación de los océanos, el incremento de la severidad de las tormentas y el paso de miles de barcos todos los años.

"En algunas zonas la polución del agua por los fertilizantes usados por los granjeros hace proliferar las algas hasta tal punto que están anegando los corales", explicó a este periódico la experta australiana Katharina Fabricius, del Instituto Australiano de Ciencias Marinas. La elevada presencia de algas mata algunos tipos de coral por lo que no sólo se está reduciendo el tamaño y el número de arrecifes, sino también su biodiversidad. La cantidad de algas se ha multiplicado por cinco y la calidad del agua está por debajo de lo aceptable en un 22% de los arrecifes, según cálculos de este instituto, que cuenta con datos recopilados en más de 2.000 puntos de 150 arrecifes desde 1992.

El gobierno federal ha iniciado un programa, con unos 140 millones de euros en fondos, para que los granjeros reduzcan el uso de fertilizantes. Un grupo de casi 1.500 voluntarios (trabajadores del sector turístico, pero también pescadores y agricultores) hace un seguimiento en varias áreas de la Gran Barrera para controlar los niveles de polución y la calidad del agua mediante la recogida de muestras de clorofila.

El gobierno federal también ha puesto en marcha el Plan de Acción de Cambio Climático para la Gran Barrera de Coral, al que ha dedicado 6,4 millones de euros en un periodo de cinco años para entender qué nivel de vulnerabilidad existe y ayudar a fortalecer el ecosistema, y desarrollar programas piloto para determinar qué políticas y acciones deben llevarse a cabo.

El incremento de dióxido de carbono en la atmósfera causa el aumento de la acidez del agua, lo que frena la calcificación de los corales, indispensable para su desarrollo.

En los últimos 20 años, el crecimiento de la Gran Barrera de coral ha disminuido en un 14%. Ahora, la concentración de CO2 en la atmósfera es de 380 partes por millón (ppm) y si el ritmo de emisiones se mantiene se podrían superar las 500 ppm con una subida de la temperatura de dos grados, entre mediados y finales de siglo. Llegados a tal extremo el desarrollo de los corales se reduciría en un 40%. Son cálculos realizados por un equipo de científicos internacional publicados por la revista
Science hace dos años. Además de la acificación de los océanos, los corales tienen que lidiar con el blanqueamiento de sus esqueletos.

En la Gran Barrera, ha habido dos casos de blanqueamiento masivo de corales, en 1998 y en 2002, cuando se perdieron algunos corales cerebro, llamados así por la forma que tienen. Algunos suman hasta 1.000 años de antigüedad y, a veces, si no han sido afectados de forma fulminante por el proceso de blanqueamiento, recuperan su vitalidad y el color.

Pero si no lo hacen, en su lugar, nacen corales que crecen más deprisa, y por ello cambia la composición de la Gran Barrera de Coral.

Por si los fertilizantes, el dióxido de carbono en la atmósfera y el estrés térmico no fueran suficientes, la Gran Barrera también sufre el tormento del paso constante de miles de barcos. Según las últimas estadísticas disponibles (del año 2004), casi 60.000 barcos de recreo están registrados en la costa de Queensland; además de los 1.500 operados por el sector turístico y 1.000 de pesca comercial. Y las cifras siguen subiendo debido al crecimiento de la industria minera australiana y de sus exportaciones a Asia.

El pasado mes de abril, el carguero chino Shen Neng 1, que transportaba 65.000 toneladas de carbón y 975 de carburante, entró en una zona protegida de la Gran Barrera de Coral y quedó varado dejando una cicatriz en el coral de tres kilómetros de largo y 250 metros de ancho. A este tesoro marino, declarado patrimonio de la humanidad, le salen enemigos por todos lados.

Leído en La Vanguardia

La gran barrera de coral : La Gran Barrera de Coral (Great Barrier Reef) es el mayor arrecife de coral del mundo. El arrecife está situado en el Mar del Coral, frente a la costa de Queensland al noreste de Australia, al sureste de Nueva Guinea occidental y al sur de Papúa Nueva Guinea. El arrecife, que se extiende sobre unos 2600 kilómetros de longitud, puede ser distinguido desde el espacio.



El primer explorador europeo que divisó la Gran Barrera de Coral fue el Capitán James Cook en su viaje de 1768. Cook descubrió el arrecife cuando encalló en él el 11 de junio de 1770
.Una gran zona del arrecife está protegido por el Parque Marino de la Gran Barrera de Coral. La Gran Barrera de Coral ha sido declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1981. Con una extensión de 34.870.000 ha.
( FUENTE: Wikipedia )