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2/02/2013

Un estudio ha identificado los principales agentes contaminantes del Mediterráneo y el mar Negro


Foto: SOS OCÉANOS

Más de 200 científicos de una veintena de países han trabajado conjuntamente en una investigación que ha permitido identificar los principales agentes contaminantes del Mediterráneo y del mar Negro, ha informado la Universidad de Barcelona (UB).
Los principales agentes contaminantes que han sido identificados son la industria pesquera, el transporte marítimo, los vertidos procedentes de la industria y la agricultura, la prospección y explotación de hidrocarburos, la minería y las mareas negras.
El proyecto, conocido como Perseus y financiado por la Unión Europea (UE), se centrará durante los próximos tres años en proponer políticas que mejoren los «dañados ecosistemas» del Mediterráneo y del mar Negro.
 PERSEUS es el proyecto de conservación del medio marino más importante que la Unión Europea hasta el momento en el mar Mediterráneo y en el mar Negro.Todos los científicos que participan en la investigación se han reunido esta semana en Barcelona, en las universidades de Barcelona y Politécnica de Cataluña.
El presidente de la junta de Perseus, Fokion Visniakos, ha destacado que «es el primer proyecto en el que científicos y economistas trabajan conjuntamente para elaborar propuestas políticas que aseguren el buen estado medioambiental de los mares».
Por su parte, el coordinador del proyecto, Evangelos Papathanassiou, ha señalado que la investigación se centra en el 20% de los agentes contaminantes más graves ya que, una vez limitados o modificados, pueden suponer un 80% de la mejora en la «salud» de los ecosistemas.
La calidad de las aguas supone «un beneficio directo para la salud y el bienestar de los ciudadanos y las generaciones futuras», ha explicado el coordinador de la reunión y catedrático de la UB, Miquel Canals. 

PERSEUS
El coordinador del proyecto PERSEUS, Dr. Evangelos Papathanassiou, del Centro Helénico de Investigaciones Marinas, explica: “la diferencia entre otros proyectos de investigación y el proyecto PERSEUS es que este último tiene como principal objetivo traducir los hallazgos científicos en recomendaciones claras y prácticas que den lugar a políticas que ofrezcan soluciones a los urgentes problemas medioambientales que afrontan nuestros mares”.

Aplicando las ciencias naturales y las socioeconómicas, PERSEUS dará respuesta a algunas incógnitas y diseñará un marco de acción eficaz e innovador, basado en conocimientos científicos sólidos, para mantener un “buen estado medioambiental” que siga los principios y los objetivos fijados en la Directiva marco sobre estrategia marina (MSFD) de la UE. Otra característica destacable de PERSEUS es que refuerza la cooperación entre los países de la UE y los que no pertenecen a la Unión pero que rodean estos dos mares. El proyecto PERSEUS, iniciado en 2012 y que se prolongará hasta 2015, une a más de 300 científicos procedentes de 53 organizaciones en 21 países. El coste total del proyecto supera los 17 millones de euros, la Comisión Europea aporta 13 millones de euros.

  Los mares tienen un papel muy importante en nuestras vidas: generan la mayor parte del oxígeno que respiramos, nos proporcionan alimento, regulan el clima, albergan un gran número de sustancias que usamos en medicamentos, son una fuente de energía y un elemento de ocio, turismo e inspiración.
El mar Mediterráneo y el mar Negro son más vulnerables que otros mares porque son interiores, es decir, son mares que dada su situación geográfica están prácticamente cerrados. Por lo tanto, sus corrientes marinas no son tan fuertes y acumulan más agentes contaminantes. Los vertidos industriales y domésticos producen altas concentraciones de mercurio, cadmio, cinc, plomo y residuos no tratados. La actividad diaria de los buques de pesca también produce vertidos de grandes cantidades de crudo. La prospección y explotación de hidrocarburos (petróleo y gas), así como las mareas negras, empeoran todavía más el estado medioambiental de estos mares. Los recursos pesqueros no están en equilibrio, principalmente por una sobreexplotación pesquera. Si sumamos los daños producidos por la actividad humana a las consecuencias negativas que el cambio climático y otros fenómenos naturales también tienen en estos mares, nos encontramos con que sufren graves amenazas que pronto serán irreversibles.
Referencias: prensa digital, Universidad de Barcelona (UB)
Enlace relacionado:

EL FONDO DEL MEDITERRÁNEO, UN BASURERO

http://sosoceanos.blogspot.com.es/2010/07/elfondo-del-mediterraneo-un-basurero.htmlhttp://sosoceanos.blogspot.com.es/2010/07/elfondo-del-mediterraneo-un-basurero.html

5/23/2011

BELUGAS Y DELFINES CENTINELAS DE LA CONTAMINACIÓN

                                           Photo taken by Ansgar Walk- Wikipedia


Delfines y ballenas beluga, dos especies marinas en la cima de la cadena alimentaria, acumulan más contaminantes químicos cuando viven y se alimentan en aguas cercanas a zonas urbanizadas. Entre las sustancias aparecen conocidos compuestos que afectan al desarrollo neurológico, inmunológico y endocrino de los seres vivos.

Científicos estadounidenses del Laboratorio Marino Hollings, en colaboración con la Universidad de Charleston SC han publicado los resultados de sus investigacionesen la revista Environmental Science & Technology. 
Un equipo de investigación analizó los niveles de contaminantes orgánicos persistentes (COP) presentes en delfines macho a lo largo del este de EE.UU, las costas del Golfo de México y las Bermudas, mientras que otro grupo examinó los niveles de compuestos perfluorados (PFC) en ballenas beluga en dos lugares de Alaska.
Los datos recogidos en ambos estudios se espera que sirvan como medidas de referencia para futuras investigaciones para definir los efectos sobre la salud y el impacto de estos contaminantes en las dos especies.

Los contaminantes orgánicos persistentes afectan al desarrollo neurológico e inmunológico. Los contaminantes orgánicos persistentes son un amplio grupo de sustancias químicas artificiales que, como su nombre indica, persisten en el medio ambiente. Se pueden propagar por todo el mundo a través del aire y el agua, se acumulan en la cadena alimentaria, y pueden tener efectos cancerígenos, sobre el desarrollo neurológico, inmunológico o endocrino tanto en los animales como en los seres humanos.
Para el estudio de las concentraciones de COP en los delfines mular macho (Tursiops truncatus), los investigadores del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), y otras entidades asociadas al Laboratorio Marino Hollings se unieron para recoger y examinar muestras de grasa de biopsias entre 2000 y 2007 en ocho zonas a lo largo de la costa este de EE.UU, otros cinco sitios en el este del Golfo de México y alrededor de las Bermudas. Los investigadores analizaron la grasa de los delfines buscando COP, que en el pasado ha sido utilizados como insecticidas (como el DDT), fluidos aislantes (bifenilos policlorados o PCB), retardantes de llama (éteres de difenilo polibromados o PBDE) y un fungicida (hexaclorobenceno o HCB).

En general, los PCB fueron los contaminantes que se encontraron en mayores concentraciones en los 14 puntos de muestreo, seguidos por el DDT, pesticidas y otros PBDE y HCB. Los niveles de contaminantes orgánicos persistentes son estadísticamente más altos en los delfines que viven y se alimentan en aguas cercanas a las zonas más urbanas e industrializadas. Los niveles de PCB registrados en los delfines que viven en las aguas cerca de Brunswick, Georgia, fueron la excepción.
La zona, contaminada por una antigua
fábrica, presentó los niveles de PCB más altos observados en un grupo de mamíferos marinos vivos.

En el segundo estudio, un equipo del NIST analizó los niveles de 12 tipos de PFC encontrados en el hígado de 68 ballenas beluga (Delphinapterus leucas) que habían vivido y se habían alimentado en dos zonas de Alaska: la ensenada de Cook, en la parte sur, la más urbanizada del estado y en el Mar de Chukchi, al norte. Las muestras fueron recogidas entre 1989 y 2006 por nativos de Alaska durante caza de subsistencia y almacenadas en el Banco Nacional de Tejidos de Mamíferos Marinos. Se trata del primer estudio para examinar la concentración de PFC en belugas de Alaska.

Los PFC se han usado para hacer cortinas y alfombras. Los PFC se han utilizado como recubrimientos, antiadherentes y aditivos en una amplia variedad de productos incluyendo utensilios de cocina, cortinas, alfombras, envases de alimentos, espumas contra incendios y cosméticos. Son muy estables, persisten durante mucho tiempo en el ambiente y son conocidos por ser tóxicos para el hígado, órganos reproductivos y el sistema inmunológico de los mamíferos de laboratorio.

Se detectó PFC en todos los hígados de belugas, con dos compuestos, sulfonato de perfluorooctanoy perfluorooctano sulfonamida, presentes en más de la mitad de las muestras. En todos los casos menos uno, las concentraciones de PFC medidos fueron significativamente mayores en las belugas de la ensenada de Cook, un resultado esperado dada la cercana zona urbana e industrializada. También encontraron que las concentraciones de PFC en belugas ha ido aumentando significativamente durante los siete años del estudio y generalmente eran mayores en los machos.
Los PFC se presentaron en todas las muestras que se analizaron, informaron los científicos en febrero en Environmental Science & Technology. Esto sugiere que estos productos químicos viajan a través de la atmósfera y los océanos a casi todos los rincones de la Tierra.
"Creo que es importante darse cuenta de que los contaminantes antropogénicos liberados en latitudes más bajas, como en los Estados Unidos, China y Rusia, acaben entrando en el Ártico", dijo la investigadora principal, Jessica Reiner, una química investigadora en el Instituto Nacional de Normas y Tecnología en Gaithersburg, Maryland.

"Lo qué hacen los seres humanos no sólo afecta al lugar en que están directamente", añadió. "Tiene implicaciones en todo el mundo"...

Fuente: J. Kucklick, L. Schwacke, R. Wells, A. Hohn, A. Guichard, J. Yordy, L. Hansen, E. Zolman, R. Wilson, J. Litz, D. Nowacek, T. Rowles, R. Pugh, B. Balmer, C. Sinclair and P. Rosel. Bottlenose dolphins as indicators of persistent organic pollutants in the western north Atlantic ocean and northern gulf of Mexico. Environmental Science & Technology. Published online Apr. 28, 2011.

J.L. Reiner, S.G. O’Connell, A.J. Moors, J.R. Kucklick, P.R. Becker and J.M. Keller. Spatial and temporal trends of perfluorinated compounds in beluga whales (Delphinapterus leucas) from Alaska. Environmental Science & Technology. Published online Feb. 10, 2011.

12/07/2010

LOS CACHALOTES DEL PACÍFICO PRESENTAN NIVELES PREOCUPANTES DE CONTAMINANTES EN SUS CUERPOS

SPERM WHALES FULL OF POLLUTANTS

Según un nuevo estudio de Environmental Health Perspectives, los cachalotes del Océano Pacífico presentan evidencias de exposición a múltiples agentes contaminantes de origen humano.
En un sorprendente hallazgo, los investigadores encontraron que las ballenas que viven cerca de las Islas Galápagos parecen tener niveles más altos de contaminantes que los de otras áreas del Pacífico. Las Islas Galápagos son un sitio protegido por la UNESCO y ha sido considerado virgen.
Los contaminantes incluyen el pesticida DDT, los hidrocarburos aromáticos policíclicos, hexaclorobenceno, y 30 tipos de bifenilos policlorados (PCB's).
"La ingestión es la principal vía de exposición para las ballenas, a través de los contaminantes presentes en su dieta", dijo el coautor del estudio Celine Godard-Codding, y agregó que la absorción por la piel, como después de un derrame de petróleo, es otra importante vía de exposición.
Ella y sus colegas realizaron biopsias de piel y grasa de 234 cachalotes en cinco localidades a través del Pacífico: el Golfo de California, México, las Islas Galápagos, Ecuador, y en aguas del Pacífico entre las Islas Galápagos y Kiribati (Pacific Crossing), Kiribati; y Papua Nueva Guinea.
Los científicos analizaron las muestras de tejido para la CYP1A1, una enzima que metaboliza determinados hidrocarburos aromáticos. Según los investigadores, más una ballena ha sido expuesto a los contaminantes mencionados en el estudio.
La presencia de CYP1A1 fue mayor en las ballenas de las Islas Galápagos, el segundo más alto las del Golfo de California, y la más baja en las ballenas de las aguas más lejanas de los continentes (Kiribati y cruce del Pacífico.)"Nos sorprendió los más altos niveles del biomarcador CYP1A1 visto en las Islas Galápagos", dijo Godard-Codding a Discovery News. "Si este hecho refleja el aumento de los niveles de contaminantes en las aguas de Galápagos, o en la cadena alimentaria en estas aguas, sigue siendo desconocido."
Explicó que los contaminantes estudiados "principalmente por el hombre" y "terminan en los océanos en caso de liberación en el medio ambiente."
"Los océanos son considerados la deposición final para la mayoría de los contaminantes ambientales persistentes", dijo. "Es un problema de la contaminación global con contaminantes potencialmente distribuidos en todo el mundo por las corrientes atmosféricas u oceánicas."
Durante años, los científicos han sospechado que los cachalotes tienden a acumular los contaminantes solubles en grasa, porque las ballenas son enormes - pesan hasta 50 toneladas - y pueden vivir hasta 70 años. Esto los hace potencialmente más susceptibles a la exposición tóxica crónica.
Teniendo en cuenta los resultados actuales, los cachalotes pueden ser centinelas importante de la salud del océano, revelando lo que los contaminantes orgánicos persisten en el medio marino. También pueden proporcionar información sobre determinadas regiones del Pacífico, sobre todo porque las ballenas y sus crías tienden a permanecer dentro de un rango de 621 millas.
Sierra Rayne, de la Universidad de Victoria y sus colegas realizaron una investigación anterior sobre las orcas en libertad, también conocidos como ballenas asesinas, y encontraron pruebas de que ellos también retienen los contaminantes. En este caso, los marcadores químicos de compuestos ignífugos fueron detectados en muestras de biopsia de grasa de ballena asesina.

Fuente: Discovery News
Nota: Como resultado de la caza intensiva en los siglos XIX y XX se encuentra actualmente señalado como especie vulnerable por la UICN.

LOS CACHALOTES DEL PACÍFICO PRESENTAN NIVELES PREOCUPANTES DE CONTAMINANTES EN SUS CUERPOS

SPERM WHALES FULL OF POLLUTANTS

Según un nuevo estudio de Environmental Health Perspectives, los cachalotes del Océano Pacífico presentan evidencias de exposición a múltiples agentes contaminantes de origen humano.
En un sorprendente hallazgo, los investigadores encontraron que las ballenas que viven cerca de las Islas Galápagos parecen tener niveles más altos de contaminantes que los de otras áreas del Pacífico. Las Islas Galápagos son un sitio protegido por la UNESCO y ha sido considerado virgen.
Los contaminantes incluyen el pesticida DDT, los hidrocarburos aromáticos policíclicos, hexaclorobenceno, y 30 tipos de bifenilos policlorados (PCB's).
"La ingestión es la principal vía de exposición para las ballenas, a través de los contaminantes presentes en su dieta", dijo el coautor del estudio Celine Godard-Codding, y agregó que la absorción por la piel, como después de un derrame de petróleo, es otra importante vía de exposición.
Ella y sus colegas realizaron biopsias de piel y grasa de 234 cachalotes en cinco localidades a través del Pacífico: el Golfo de California, México, las Islas Galápagos, Ecuador, y en aguas del Pacífico entre las Islas Galápagos y Kiribati (Pacific Crossing), Kiribati; y Papua Nueva Guinea.
Los científicos analizaron las muestras de tejido para la CYP1A1, una enzima que metaboliza determinados hidrocarburos aromáticos. Según los investigadores, más una ballena ha sido expuesto a los contaminantes mencionados en el estudio.
La presencia de CYP1A1 fue mayor en las ballenas de las Islas Galápagos, el segundo más alto las del Golfo de California, y la más baja en las ballenas de las aguas más lejanas de los continentes (Kiribati y cruce del Pacífico.)"Nos sorprendió los más altos niveles del biomarcador CYP1A1 visto en las Islas Galápagos", dijo Godard-Codding a Discovery News. "Si este hecho refleja el aumento de los niveles de contaminantes en las aguas de Galápagos, o en la cadena alimentaria en estas aguas, sigue siendo desconocido."
Explicó que los contaminantes estudiados "principalmente por el hombre" y "terminan en los océanos en caso de liberación en el medio ambiente."
"Los océanos son considerados la deposición final para la mayoría de los contaminantes ambientales persistentes", dijo. "Es un problema de la contaminación global con contaminantes potencialmente distribuidos en todo el mundo por las corrientes atmosféricas u oceánicas."
Durante años, los científicos han sospechado que los cachalotes tienden a acumular los contaminantes solubles en grasa, porque las ballenas son enormes - pesan hasta 50 toneladas - y pueden vivir hasta 70 años. Esto los hace potencialmente más susceptibles a la exposición tóxica crónica.
Teniendo en cuenta los resultados actuales, los cachalotes pueden ser centinelas importante de la salud del océano, revelando lo que los contaminantes orgánicos persisten en el medio marino. También pueden proporcionar información sobre determinadas regiones del Pacífico, sobre todo porque las ballenas y sus crías tienden a permanecer dentro de un rango de 621 millas.
Sierra Rayne, de la Universidad de Victoria y sus colegas realizaron una investigación anterior sobre las orcas en libertad, también conocidos como ballenas asesinas, y encontraron pruebas de que ellos también retienen los contaminantes. En este caso, los marcadores químicos de compuestos ignífugos fueron detectados en muestras de biopsia de grasa de ballena asesina.

Fuente: Discovery News