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6/26/2020
Sorprendente hallazgo: descubrieron cuatro nuevas especies en el fondo del océano
5/27/2020
El Cambio Climático tendrá un gran impacto en la vida del océano profundo
Imagen: Schmidt Ocean Institute
Las profundidades de los océanos se están calentando a un ritmo más lento que la superficie. Sin embargo, las criaturas que habitan estas capas también están expuestas al cambio climático y tendrán dificultades para conservar sus hábitats en el futuro.
Esta es la principal conclusión de un estudio internacional publicado este lunes en la revista Nature Climate Change y dirigido por la Universidad de Queensland (Australia), que ha contado con la participación de la Universidad de Hokkaido (Japón).
Para llegar a sus conclusiones, los investigadores utilizaron una métrica conocida como “velocidad climática” que define la probable velocidad y dirección en que una especie cambia a medida que el océano se calienta, explica Isaac Brito Morales, uno de sus autores, en un comunicado de la Universidad de Queensland.
De esta forma, el equipo de científicos calculó la velocidad climática en todo el océano durante los últimos 50 años, mientras que para la obtención de resultados del resto del presente siglo utilizaron datos de once modelos climáticos.
“Esto nos permitió comparar la velocidad climática en cuatro zonas de profundidad del océano, evaluando en qué zonas la biodiversidad podría cambiar más su distribución como respuesta al cambio climático“, detalla Brito Morales.
Los investigadores descubrieron que la velocidad del clima es actualmente el doble de rápida en la superficie debido al mayor calentamiento de la misma; como resultado, las especies que viven a mayor profundidad tienen menos probabilidades de estar en riesgo por el cambio climático que las que viven en la superficie.
Velocidad climática (kilómetros por década) para temperaturas oceánicas globales modernas (1955-2005 años) y futuras pronosticadas (2050-2100 años) en tres escenarios de emisiones de gases de efecto invernadero del IPCC (RCP2.6, RCP4.5 y RCP8.5)
Isaac Brito-Morales et al. / Nature Climate Change, 2020
“Sin embargo, para finales de siglo, suponiendo que tengamos un futuro de altas emisiones, no solo habrá un calentamiento mucho mayor en la superficie, sino que este calor penetrará más profundamente”, explica Brito Morales.
Según este estudio, en la capa mesopelágica del océano (200-1000 metros), donde existe una gran abundancia de peces pequeños que sirven de alimento para animales más grandes, las velocidades climáticas se aceleraron hasta 11 veces la tasa actual.
Debido al tamaño del océano, el calentamiento ya absorbido en la superficie se mezclará con aguas más profundas, lo que significa que la vida marina se enfrentará a crecientes amenazas por el calentamiento hasta finales de siglo.
El investigador Anthony Richardson, de la misma universidad, opina que reducir las emisiones de carbono “es vital para controlar el calentamiento y ayudar a controlar las velocidades climáticas en las capas superficiales del océano para 2100”.
En esa línea, el ecólogo climático de la Universidad de Hokkaido, Jorge García Molinos, quien ha participado en la investigación, recomienda “seguir un enfoque de precaución que limite los efectos negativos de otras actividades humanas como la minería y la pesca en las profundidades”.
Artículo científico:
Climate velocity reveals increasing exposure of deep-ocean biodiversity to future warming
5/26/2020
Hippocampus Nalu, una nueva especie de caballito de mar pigmeo descubierta en Sudáfrica
Los caballitos de mar pigmeo, son animales marinos que usualmente habitan en los arrecifes a profundidades entre 16 y 40 metros, en las costas de Indonesia, Filipinas, Papúa Nueva Guinea, Queensland (Australia) y Nueva Caledonia. Sin embargo, una nueva especie descrita extiendo el hábitat de estos peculiares animales hasta las costas Sudafricanas.
El estudio sobre la nueva especie publicado en la revista ZooKyes, fue realizado en medio del proyecto Knysna Basin, por un equipo de especialistas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza “UICN”, los cuales descubrieron la nueva especie de caballito de mar pigmeo al noreste de Sudáfrica y la primera especie de este tipo registrada en el océano indico.
Hippocampus nalu in situ, SAMC-F041933, holotipo, hembra, Sodwana Bay, Sudáfrica a 14 m de profundidad (fotografía Richard Smith /oceanrealmimages.com).
Los investigadores han bautizado la nueva especie como el Hippocampus nalu sp. nov, nombre dado en reconocimiento a la región de Savannah, en donde hábitat este increíble pez en los arrecifes de coral arenosos planos a unos 14 y 17 metros de profundidad de la Bahía de Sodwana, Sudáfrica.
Hippocampus nalu in situ, SAMC-F041934, holotipo, macho, Sodwana Bay, Sudáfrica a 14 m de profundidad (fotografía Richard Smith /oceanrealmimages.com).
Los caballitos de mar pigmeos se han registrado previamente en todo el Indopacífico central con distribuciones que van desde Tailandia, Indonesia, Filipinas, Palau, Papua Nueva Guinea, Australia, Islas Salomón, Nueva Caledonia, Vanuatu, Fiji, hasta Taiwán, el centro de Japón y la nueva especie registrada recientemente en las costas del noroeste de Sudáfrica.
Hippocampus nalu sp. Nov, se constituye en el primer registro confirmado de un verdadero caballito de mar pigmeo de África, el cual se distingue principalmente de sus congéneres pigmeos de caballito de mar por su morfología de columna muy distinta a lo largo de los segmentos anteriores de la cresta superior del tronco y por una amplia divergencia genética comprobada tras los análisis molecular.
Short G, Claassens L, Smith R, De Brauwer M, Hamilton H, Stat M, Harasti D (2020) Hippocampus nalu, a new species of pygmy seahorse from South Africa, and the first record of a pygmy seahorse from the Indian Ocean (Teleostei, Syngnathidae
Al igual, el Hippocampus nalu sp. nov. representa el octavo miembro del clado de caballitos de mar pigmeos que se describirá desde el Indo-Pacífico, el primer registro confirmado del continente africano y el Océano Índico, y una extensión de más de 8000 km más allá del rango previamente conocido de caballitos de mar pigmeos del centro y el Indo-Pacífico occidental.
Artículo científico: Hippocampus nalu, a new species of pygmy seahorse from South Africa, and the first record of a pygmy seahorse from the Indian Ocean (Teleostei, Syngnathidae)
https://zookeys.pensoft.net/article/50924/
5/22/2020
El cambio climático está cubriendo de verde zonas de la Antártida
Artículo científico :
https://www.nature.com/
4/24/2020
Se cierra el mayor agujero de ozono jamás detectado en el Ártico
El agujero de ozono del Ártico, inédito por su tamaño y duración, localizado este año por los científicos se ha cerrado. Según el equipo del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de la red europea Copernicus no volverá, a pesar de que está previsto que el vórtice polar vuelva a reforzarse en los próximos días.
Al parecer, esta situación sin precedentes no tiene nada que ver con la reducción de contaminación que ha provocado el confinamiento en gran parte del mundo por la pandemia del coronavirus sino que estaría ligada a la 'ola de calor' que ha vivido el Ártico esta semana, con temperaturas hasta 20ºC superiores a las normales para esta época del año.
El vórtice polar dividido y debilitado ha permitido el cierre delgujero de ozonoCopernicus ECMW
Los satélites de observación meteorológica en órbita polar Metop detectaron un agujero en la capa de ozono sobre el Ártico durante el pasado mes de marzo de 2020, con una dramática pérdida en la estratosfera del 30% de ozono en la vertical del Polo Norte.
CAMS tracks a record-breaking Arctic ozone hole
4/12/2020
Tiburones Ballenas: La Radioctividad de las Pruebas Nucleares desvela su Edad
TIBURÓN BALLENA
Imagen: Abe Khao Lak - CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/
La presencia de carbono-14, procedente de las explosiones nucleares que se realizaron durante la Guerra Fría, en los anillos de crecimiento de los tiburones ballenas, ha permitido determinar su edad.
Al liberar este elemento con las explosiones, el aire y los océanos se saturaron y el carbono-14 se desplazó gradualmente a través de las redes alimentarias, lo que permitió que perdurara a lo largo de décadas. Ahora un equipo de la Universidad de Rutgers en EE UU está analizando sus concentraciones en los anillos de crecimiento de los tiburones ballena (Rhincodon typus), una especie en peligro de extinción.
Al igual que los arqueólogos y paleontólogos, que datan materiales orgánicos como huesos y artefactos antiguos de hasta 50.000 años de antigüedad con este elemento, el equipo ha querido comprobar la edad de estos peces, los más grandes del mundo, un dato que hasta ahora era difícil de determinar porque carecen de unas estructuras óseas específicas.
El trabajo, publicado en la revista Frontiers in Marine Science, permitió estimar por primera vez la edad en dos ejemplares varados –uno en Taiwán y otro en Pakistán–. Los resultados muestran que uno de los tiburones ballena tenía 50 años cuando murió y el otro 35 años.
La técnica empleada para comprobar la edad de estos animales podría ayudar a garantizar la supervivencia de esta especie amenazada, según los autores. “Las estimaciones precisas de la longevidad, crecimiento y mortalidad informarán mejor para realizar esfuerzos de gestión y conservación de los tiburones ballena”, precisa la autora principal Joyce Ong, de la universidad estadounidense.
Para los científicos, estos animales que resultan ser longevos con un crecimiento lento y una madurez tardía son altamente susceptibles de morir por impactos humanos, como los choques con embarcaciones. “Por lo tanto, este conocimiento puede ayudar a los gestores de la conservación a ajustar sus estrategias para ser más efectivos”, continúa Ong.
Hasta ahora, cuando un tiburón moría y quedaba varado era difícil estimar su edad ya que, como todos los escualos y rayas, carecen de unas estructuras óseas llamadas otolitos, usadas habitualmente para evaluar las edades de otros peces.
Artículo científico:
Annual Bands in vertebrae Validated by Bombs Radiocarbon Assays Provide Estimates of Age and Growth of Whale Sharks
ESTADO DE CONSERVACION DEL TIBURÓN BALLENA
(Rhincodon typus)
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4/10/2020
Sorprendente sifonóforo gigante en las profundidades del océano
Todo este ser está compuesto de indivisduos más pequeños llamados zooides. Tienen la capacidad de clonarse miles de veces y convertirse en los órganos que necesita el animal total: es decir, como las células de nuestro cuerpo cuando se especializan, los zooides se convierten en tentáculos punzantes para recoger la comida o incluso señuelos rojos para atraerla. Otros se crean para la reproducción y otros para que el «superanimal» se pueda desplazar.
https://youtu.be/81b5qKP2fxI
Una colonia tan masiva como la hallada por el equipo de la expedición submarina, tendría que haber miles de millones de estos órganos-individuos unidos trabajando juntos, con el objetivo de escudriñar las profundidades marinas y hallar comida, que comparten entre todos a través de un tallo al que todos estan conectados, una especie de rama vertical que también sirve como camino para las señales nerviosas. Una lección de la vida abriéndose paso en el océano.
3/31/2020
Primer seguimiento de migraciones de peces en el fondo marino
3/21/2020
El aroma atractivo y letal de los plásticos para las tortugas marinas
5/06/2019
Un millón de especies están en peligro de extinción en las próximas décadas
U.S. Fish and Wildlife Service Southeast Region - Leatherback sea turtle/ Tinglar, USVI Uploaded by AlbertHerring
La degradación de la naturaleza crece a un ritmo sin precedentes en la historia humana, con un millón de especies amenazadas de extinción y la probabilidad de graves impactos sobre la población.
Es la advertencia de un nuevo informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES),cuyo resumen fue aprobado en la séptima sesión plenaria, reunida la semana pasada en Paris.
panorama completo de la relación entre las vías de desarrollo económico y su impacto en la naturaleza. También ofrece una gama de posibles escenarios para las próximas décadas.
UN MILLÓN DE ESPECIES AMENAZADAS
El Informe encuentra que alrededor de un millón de especies de animales y plantas están ahora en peligro de extinción, muchas en el plazo de décadas, más que nunca en la historia de la humanidad.
Para aumentar la relevancia política del Informe, los autores de la evaluación clasificaron, por primera vez a esta escala y basándose en un análisis exhaustivo de la evidencia disponible, los cinco impulsores directos del cambio en la naturaleza con los mayores impactos globales relativos hasta el momento. Estos culpables son, en orden descendente: (1) cambios en el uso de la tierra y el mar; (2) explotación directa de organismos; (3) cambio climático; (4) contaminación y (5) especies exóticas invasoras.
MÁS DE 400 ZONAS MUERTAS EN LOS OCÉANOS
Las áreas urbanas se han más que duplicado desde 1992. La contaminación plástica se ha multiplicado por diez desde 1980, 300-400 millones de toneladas de metales pesados, solventes, lodos tóxicos y otros desechos de instalaciones industriales se descargan anualmente en las aguas del mundo, y los fertilizantes que ingresan a los ecositemas costeros han producido más de 400 "zonas muertas" en los océanos, totalizando más de 245,000 km2, un área combinada mayor que la del Reino Unido.
Las tendencias negativas en la naturaleza continuarán hasta 2050 y más allá en todos los escenarios de políticas explorados en el Informe,excepto aquellos que incluyen un cambio transformador, debido a los impactos proyectados del aumento del cambio en el uso de la tierra, la explotación de organismos y el cambio climático, aunque con importantes diferencias entre regiones.
Artículo científico:
4/29/2019
Catástrofe reproductiva en una de las mayores colonias de pingüinos de la Antártida
De Hannes Grobe/ CC BY 3.0
Los pingüinos emperador en la colonia de Halley Bay en el mar de Weddell, considerada hasta hace poco la segunda más grande del mundo, no han criado polluelos durante los últimos tres años.
Investigadores del British Antarctic Survey estudiaron imágenes satelitales de muy alta resolución para revelar estos hallazgos inusuales, publicados en la revista 'Antarctic Science'.
La colonia de Halley Bay albergaba un número de parejas reproductoras que variaba cada año entre 14.000 y 25.000, alrededor del 5-9% de la población mundial de pingüinos emperador.
El hecho de no criar polluelos durante tres años consecutivos se asocia con cambios en las condiciones locales del hielo marino.
National Science Foundation: Zina Deretsky
Los pingüinos emperador necesitan hielo marino estable para reproducirse, y esta plataforma helada debe durar desde abril cuando las aves llegan, hasta diciembre cuando sus polluelos crecen.
Durante los últimos 60 años, las condiciones del hielo marino en el sitio de Halley Bay han sido estables y confiables. Pero en 2016, después de un periodo de clima tormentoso, el hielo marino se rompió en octubre, mucho antes de que cualquier pollito emperador hubiera huido. Este patrón se repitió en 2017 y nuevamente en 2018 y condujo a la muerte de casi todas las crías.
Autor de la imagen Nickpo
La colonia de Halley Bay ahora casi ha desaparecido, mientras que la colonia cercana de Dawson Lambton ha aumentado notablemente en tamaño, lo que indica que muchos de los emperadores adultos se han mudado allí, buscando mejores áreas de reproducción, ya que las condiciones ambientales han cambiado.
Artículo científico:
Emperors on thin ice: three years of breeding failure at Halley Bay
NOTAEl pingüino emperador (Aptenodytes forsteri)es conocido principalmente por el singular ciclo reproductivo de los adultos, que repiten cada año un largo viaje para aparearse y para alimentar a sus crías. Es la única especie de pingüino que se reproduce durante el crudo invierno antártico, realizando caminatas de entre cincuenta y ciento veinte kilómetros sobre el hielo hasta las colonias de cría que pueden incluir a miles de individuos.








